REFUGEES WELCOME TO CATALONIA: A PRACTICAL GUIDE

domingo, 6 de septiembre de 2020

Lo que aprendí sobre el racismo escuchando a las personas que lo experimentan / Rob Wijnberg






Os transcribo la versión en castellano de un artículo muy interesante del periodista Rob Wijnberg que ha traducido del neerlandés Àngels Oliveras Vilaseca.

Rob Wijnberg es filósofo, escritor y periodista, fundador de la plataforma periodística De Correspondent y de su expansión al inglés The Correspondent.

Al final del artículo, encontraréis un enlace con su versión original en neerlandés y su traducción al inglés.



Lo que aprendí sobre el racismo escuchando a las personas que lo experimentan / Rob Wijnberg


«Yo no veo el color»

Hace siete años dije algo parecido en relación con el racismo, totalmente convencido de que era lo que tenía que decir. Hoy, siete años más tarde, me avergüenzo al leer mis palabras. Y si se lo oigo decir a alguien, siento vergüenza ajena.

Lo que ha cambiado ha sido que he dejado de preguntarme qué es lo que yo pienso que es el racismo y he empezado a escuchar lo que tienen que decir las personas que lo viven de primera mano. Personas que tienen un aspecto diferente al mío. Personas que proceden de un lugar distinto al mío. Personas que experimentan el mundo de forma diferente a como lo hago yo.

Este artículo es un intento de resumir lo que he aprendido de esas personas. Nada de este texto pretende acusar ni censurar a nadie; a pesar de todo, si alguien lo sintiera así, es que seguramente hay una razón para ello. Yo también me sentía atacado cuando se hablaba de racismo y ahora veo que esto era parte del problema. Si reaccionas irritado o a la defensiva, pregúntate cuál es el motivo. La respuesta puede ser muy esclarecedora.

Si no te sientes atacado, será porque «como el universo no tiene centro, tú no puedes serlo», parafraseando al astrónomo Neil deGrasse.(1) En pocas palabras: entiendes que el mundo no gira alrededor de ti. Y que la realidad en la que por casualidad vives no es la misma para todas las personas.

Y esta es justo la lección más importante que aprendí de las conversaciones que tuve: que todas las personas podemos vivir en el mismo mundo y al mismo tiempo habitar planetas totalmente diferentes.

La diferencia entre esos planetas sigue estando determinada en gran parte por el color de la piel, la procedencia, el género y la orientación sexual. (2) A ver, no es así al cien por cien, no tanto como antes, no en todos lados igual, pero en buena parte sigue siendo así. Y si por azar eres blanco, autóctono, hombre y heterosexual (como yo), es muy probable que no te hayas dado ni cuenta de esto. Por otro lado, si resulta que eres negro, inmigrante, mujer o queer, no entiendes cómo a alguien se le puede pasar por alto.

La frustración mutua resultante es lo que se suele llamar «el debate sobre el racismo ». 


El racismo es una jerarquía social con personas como yo en la cima

Una de las cosas más importantes que aprendí fue gracias a OluTimehin Adegbeye, nuestra corresponsal ubicada en Nigeria, que escribe sobre discriminación y exclusión. Me explicó que el racismo no trata tanto de cómo yo la veo a ella, de lo que pienso de ella o de cómo me relaciono con ella —aunque es cierto que el racismo se manifiesta también en las actitudes, las opiniones y los comportamientos de la gente.

De hecho, hay gente que considera inferiores a las persones de color y así las trata. A veces, a esa gente se la reconoce por el capirote blanco que lleva o por los tatuajes de esvásticas; otras, no se la reconoce por nada. A veces, lo oyes por lo que opinan sobre raza e inteligencia; otras, no lo oyes para nada. A veces, se nota por la selección que hacen de los solicitantes de empleo o por sus políticas de derecho de admisión; otras, no se nota en nada.

Pero estas actitudes, opiniones y comportamientos son solo síntomas del racismo. El racismo en sí mismo, como explicó OluTimehin (3), es un sistema. Un sistema que produce y mantiene una determinada jerarquía social, con personas como yo —blanco, hombre, heterosexual— arriba, y personas como ella —negra, mujer, queer— abajo.

Este sistema —y no mi visión del mundo, actitud o comportamiento— es contra lo que protesta el movimiento Black Lives Matter. Cuando se deja que el sistema funcione de manera natural, el resultado más probable es que OluTimehin trabaje para mí y no al revés.

«Un mundo en el que no haya ningún racista puede seguir siendo racista», resume con acierto OluTimehin, «mientras el sistema que produce esa jerarquía siga existiendo».

Podemos imaginar esa jerarquía así:

Yo soy un hombre blanco heterosexual. Nací en los Países Bajos, hijo de padres blancos con buenos salarios. Fui a una buena escuela y probé luego diversos estudios hasta acabar graduándome en el que realmente más me interesaba. A continuación, obtuve un empleo en un periódico respetable, del que me fui, después de seis años estupendos, por un conflicto ideológico. Decidí crear mi propia empresa y recurrí a mis contactos para que me echaran una mano. Medio año más tarde, acudí a un conocido programa nacional de televisión y lancé un crowdfunding que consiguió el capital de arranque necesario para crear la plataforma periodística que ahora estás leyendo. (4)

Nada de esto fue porque soy un hombre blanco, autóctono y heterosexual.(5)

Pero si hubiera sido un hombre negro habría sido menos probable que mis padres ganaran tanto dinero, que hubiera ido a una buena escuela, que me hubiera sentido libre para probar diversos estudios antes de encontrar el que me interesaba suficiente para terminarlo. También habría sido menos probable que hubiera obtenido un buen trabajo en un periódico respetable, y seguramente hubiera tenido menos apoyo social para mantenerme firme ante un conflicto ideológico que me acabaría llevando a marcharme de allí. Por eso, habría sido menos probable que hubiera creado mi propia empresa y seguramente hubiera tenido menos contactos para poder conseguirlo. Además, habría sido menos probable que me hubieran invitado a un conocido programa de televisión para lanzar mi empresa, por lo que también se hubiera visto reducida la probabilidad de obtener suficiente capital para poner en marcha la plataforma que estás leyendo.

En resumen, si yo fuera un hombre negro sería significativamente menos probable que me hubiera convertido en el fundador de De Correspondent.

Y todavía sería menos probable si fuera una mujer negra. Y aún menos si fuera una mujer negra y lesbiana. Y mucho menos si fuera una mujer negra, lesbiana y procedente de otro país.(6)

Como ya habrás notado, la palabra clave en todo esto es probabilidad. Porque aunque el racismo es sistémico, nada está predeterminado ni es inevitable. El que seas negro, inmigrante, mujer o queer, o todo al mismo tiempo, no significa que no pudieras haber fundado De Correspondent. Racismo significa que en tu caso la probabilidad de conseguirlo no es la misma que la que tengo yo.

Si la vida es un casino, entonces el racismo es lo siguiente:

Un hombre blanco va al casino con cien euros, saluda al portero, cambia el dinero en fichas por valor de cien euros en la caja y las pone todas en el número 24 de una ruleta francesa, en la que tiene 1 sobre 37 posibilidades de que la bolita caiga en su número.

Un hombre negro va al casino con noventa dólares (porque gana menos), lo registran en la entrada («es el procedimiento, señor»), cambia el dinero en fichas por valor de ochenta euros en la caja («tasa de cambio»), y las coloca todas en el número 24 de una ruleta americana, en la que tiene 1 sobre 38 posibilidades de que la bolita caiga en su número (porque hay una cero extra en la rueda)(7).

En el casino no trabajan racistas.


Desde arriba, cualquier pirámide social parece plana

La segunda cosa más importante que aprendí fue que es dificilísimo imaginarte que de verdad existe una jerarquía social, cuando tú mismo estás arriba. Desde arriba, todas las pirámides parecen planas.También la pirámide histórica, socioeconómica que es nuestra sociedad.

Una persona blanca que dice: «Yo no veo el color» es lo mismo que un director que dice «Yo no veo la jerarquía». Que para ti no sea visible no quiere decir que no esté allí.

Lo que sí quiere decir es que tú puedes permitirte no verla.

Aprendí esto gracias a Eliza Anyangwe, nuestra jefa de redacción de The Correspondent, cuando nos preguntábamos cómo puede ser que a veces nuestros colegas la perciban a ella como una persona dominante, insensible y mandona, y a mí no, mientras que solemos tener las mismas opiniones, decir las mismas cosas y seguir la misma política.

Una parte de la respuesta es: porque ella se comporta de forma más dominante, muestra menos vulnerabilidad e inicia el debate más a menudo que yo.

Pero otra parte de la respuesta, igual de importante es: porque yo puedo permitirme no hacerlo.

¿Y eso por qué?

Porque como hombre blanco y heterosexual soy la norma. Si fuera el director de una compañía de aviación, en el periódico pondrían: «Rob Wijnberg, al frente de KLM», y no «Un hombre al frente de KLM». Si tuviera novia, la gente diría: «Tiene una relación», y no «Ha salido del armario». Si tuviera un papel en una película, el guion pondría «Un hombre entra en la habitación», y no «Un hombre blanco entra en la habitación».

La consecuencia de ser la norma es que las cosas que para mí son naturales y no me suponen ningún esfuerzo, para otros no es así en absoluto. Si yo quiero tener atención, no tengo que exigirla, la recibo sin más. Si quiero ser tomado en serio, no tengo que demostrar primero que debería ser tomado en serio, me toman en serio sin más. Si quiero dar mi opinión, no tengo que pedir turno antes o esperar mi oportunidad, la doy sin más.

El resultado es que no me hace falta ser dominante, insensible y mandón para ser visto, escuchado o tomado en serio. Y en el caso de que fuera dominante, insensible y mandón, se aceptaría más rápido, y es probable que me consideraran “varonil”, “decidido” y “con dotes de liderazgo”

Pero si no eres la norma, porque no eres blanco, o no eres hombre, o no eres heterosexual, o no eres autóctono, o nada de lo anterior, esas cosas no ocurren de forma natural, sin esfuerzo.

El resultado es que si quieres ser visto, escuchado o tomado en serio, tienes que atraer primero la atención, reclamar tu autoridad y exigir tu turno —y cuando lo haces pueden acabar llamándote “antipático”, “arisco”, “insistente” “exigente”, “exagerado”, “melodramático” o una combinación de lo anterior.

También puedes optar por no hacerlo, pero entonces te costará más recibir atención, ejercer la autoridad y que te den la razón — y eso supone que te asignen menos salario, menos posibilidad de promoción, menos tiempo en antena y menos espacios valiosos.

Mujeres directivas, activistas de color, homosexuales en un barco del Orgullo dicen sobre lo anterior: «Es exactamente así». (8)

Comentaristas de fútbol, presentadores de televisión y columnistas, todos ellos blancos, hombres y heterosexuales dicen sobre lo anterior: «¿Pero de qué hablas? [...] La esclavitud se abolió [...] el derecho a voto de la mujer [...] el matrimonio gay [...] esto no es América [...] igualdad de oportunidades [...] amigos negros [...] simples incidentes [...] libertad de expresión [...] solo una broma [...] saber encajar [...] sin mala intención [...] Barack Obama».

Ser la norma dificulta ver la norma. (9)

Así que te convences a ti mismo de que las ventajas que tienes en la vida se deben solo a tu propio esfuerzo.

Con viento en contra hay que pedalear más fuerte, con el viento a favor te crees que pedaleas más fuerte.

Y al final te acabas creyendo que no tienes ventajas en absoluto. Crees que el racismo no existe, porque tú no lo experimentas. Crees que el color no importa porque tú no lo ves.


El debate sobre el racismo no es un debate, no es una acusación ni un intento de hacerte callar la boca

¿Y?

¿Que la vida es injusta, el pastel está mal repartido, y los que sacan el mayor provecho no se dan cuenta de sus ventajas ni tienen el más mínimo interés en cambiarlo?

¡No me digas!

Pero yo qué tengo que ver en esto, te estarás preguntando. Si yo no puedo hacer nada… No es mi culpa, ¿no?

La buena noticia: casi nadie te echa la culpa de esto —aunque a veces puedas sentir que lo hacen. Casi nadie afirma que tengas la culpa de los esclavos que nunca has tenido, de la colonización de países en los que nunca has estado, de la violencia que nunca has utilizado, de la discriminación de personas a las que nunca has conocido.

Hay pocos activistas antirracistas partidarios de la idea cristiana del pecado original. (10) Y todavía menos los que propagan la idea de la culpabilidad individual en base al color de la piel, la procedencia, género u orientación sexual. Por suerte.

Lo que sí afirma la gente es que sigue habiendo enormes desventajas colectivas en base al color de la piel, la procedencia, el género y la orientación sexual —y que eso no cambiará si colectivamente seguimos haciendo como si no sucediera.

La mejor noticia: aunque no sea tu culpa, sí puedes hacer algo. En primer lugar: reconocer que es así. Reconocer que si tú no lo ves, no quiere decir que no exista. Reconocer que si tú no lo experimentas, no significa que no lo experimenten otros. Reconocer que aunque no pretendas ofender, tus palabras o acciones no puedan afectar a otra persona.

Porque el primer paso para solucionar un problema es reconocer su existencia.

Esto lo aprendí de Nesrine Malik, nuestra corresponsal que escribe sobre el progreso de la política (11). Por ese motivo, dice Nesrine, la protesta mundial de Black Lives Matter no es solo una una reacción al racismo creciente, sino un síntoma de progreso racial. Un síntoma de más empoderamiento, más igualdad y, sobre todo, más solidaridad. Más reconocimiento del problema.

En realidad, «el debate sobre el racismo» no es un debate. Tampoco es una acusación. Y, por supuesto, no se trata de pedir preferencia o compasión. Ni es un intento de callarte la boca o quitarte «lo que es tuyo».

Simplemente es el deseo de poder ir al casino con la misma cantidad de dinero en el bolsillo, que el portero te salude igual, recibir la misma cantidad de fichas en la caja y tener la misma posibilidad de ganar en la ruleta que cualquier otro.

Cuando OluTimehin (12), Eliza (13) y Nesrine (14) escriben estas cosas en sus artículos, se encuentran con miles de comentarios por parte de hombres blancos que les explican cuál es la definición del racismo, según los diccionarios que ellos tienen en la estantería. Que les explican que la raza es una ficción, según el libro de biología que tienen en la estantería. Que les explican cuánto tiempo hace que se abolió la esclavitud, según el libro de historia de su estantería. Que les explican que hay hombres blancos para los que la sociedad también es una pirámide difícil de escalar, según el libro de sociología de su estantería. Pero resulta que esos hombres no se preguntan por qué necesitan libros (15) para explicar todo esto.

Yo era un hombre así.

Por tanto, todavía nos queda mucho camino. Pero ver el problema es un gran paso en la dirección correcta.

Ver el color.



Texto original en neerlandés: “Wat ik leerde over racisme door te luisteren naar mensen die het ervaren”, de Rob Wijnberg, publicado en De Correspondent el 30 de julio de 2020. https://decorrespondent.nl/11451/wat-ik-leerde-over-racisme-door-te-luisteren-naar-mensen-die-het-ervaren/558245674173-ac552242,

Versión en inglés: https://thecorrespondent.com/616/what-i-learned-about-racism-by-listening-to-people-who-experience-it/14375046840-d1cb2d39


(1)Fuente: https://twitter.com/neiltyson/status/1043185778795454465

(2)También hay otros motivos, como el nivel educativo o la clase social, pero lo que quiero destacar aquí es que el nivel educativo y la clase social no solo son identidades marginalizadas en sí mismas, sino que también son el resultado del color de la piel, la procedencia, el género y la identidad sexual.

(3)https://thecorrespondent.com/547/what-racism-really-is-hint-its-not-your-attitude-or-belief/5097530196-b1339fea

(4) www.decorrespondent.com

(5) El privilegio es correlativo, no causal. También hay hombres blancos, autóctonos y heterosexuales de familias pobres, con menos formación académica, con trabajos no tan buenos, con menos contactos sociales y sin una empresa propia.

(6) Y todavía mucho menos probable si yo tuviera una discapacidad física o intelectual, pero esto lo dejo de lado deliberadamente.

(7) Los números mencionados se refieren a las probabilidades con la ruleta francesa (un cero) y la americana (dos ceros), pero es en sentido figurado, por supuesto. En realidad, las oportunidades (en el mercado laboral, por ejemplo) se distribuyen de otra manera (con todavía más desventajas para las personas de color, por cierto).

(8) Lynn Berger escribió este estupendo artículo sobre el tema: https://thecorrespondent.com/568/what-is-it-like-when-people-like-you-arent-listened-to-this-author-knows-all-about-it/5293230624-84aa9b7d

(9) Esto tiene un nombre: la ceguera de los privilegios: https://hbr.org/2018/04/do-you-have-advantage-blindness

(10) El pecado original es la idea de que desde tu nacimiento cargas con la culpa por los delitos cometidos por generaciones anteriores a ti. Esto es diametralmente opuesto a la idea moderna de que el hombre nace inocente y solo se le puede responsabilizar de sus propios actos (o por negligencia).

(11) Aquí podrás conocer mejor a Nesrine: https://thecorrespondent.com/474/meet-our-better-politics-correspondent-nesrine-malik/4417238232-7ff2e290

(12) https://thecorrespondent.com/547/what-racism-really-is-hint-its-not-your-attitude-or-belief/5097530196-b1339fea

(13)https://thecorrespondent.com/140/the-case-against-civility-who-is-your-niceness-really-helping/1304669520-3bbe48ae

(14) https://thecorrespondent.com/576/how-50-years-of-racial-progress-fuelled-a-global-movement-against-racism/5367783168-09ede546

(15) Libros de hombres blancos y heterosexuales, por supuesto.

lunes, 31 de agosto de 2020

Reflexiona con un poema de… Joan Brossa

 


¿Qué poeta no ha intentado definir en una u otra ocasión qué es la poesía? Más allá de la consabida respuesta de Bécquer -aquel «poesía eres tú»- nos detenemos en esta cita del poeta catalán Joan Brossa para abrir esta microsección dentro de la Revista de Poémame en la que, a partir de unos pocos versos, os invitamos a reflexionar («poemareflexionar») sobre qué es, hoy y para vosotros, la poesía.

¡Esperamos vuestras respuestas!


Entrada publicada en la Revista Poémame el 6 de noviembre de 2017

martes, 25 de agosto de 2020

7 poemas en edición bilingüe de Gary Snyder


 Este artículo que publiqué para la Revista Poémame el 18 de marzo de 2017 sigue siendo de actualidad.

Aquí lo tenéis: https://revista.poemame.com/2017/03/18/7-poemas-en-edicion-bilingue-de-gary-snyder/


Gary Snyder (San Francisco, 1930) es un poeta, traductor, ensayista, conferenciante y activista medioambiental estadounidense, perteneciente a la Generación Beat y al Renacimiento de San Francisco. Su obra ha sido traducida a más de 20 idiomas y reconocida por numerosos premios, entre los que destaca el Pulitzer de Poesía en 1975, concedido precisamente por «La isla de la tortuga». Publicamos una selección de poemas del Snyder en español e inglés, traducidos por José Luis Regojo e incluidos en su poemario «La isla de la tortuga» (kriller71 ediciones, 2017). 


Aguacate

¡El Dharma es como un Aguacate!
Algunas partes tan increíblemente maduras,
Pero son buenas.
Y otras, duras y verdes
Sin mucho sabor,
Como para quienes gustan de los huevos bien cocidos.
Y la piel es fina,
La enorme semilla redonda
En el centro,
Es tu propia Naturaleza Original—
Pura y suave,
Casi nadie la parte en dos
O intenta ver
Si crecerá.
Dura y resbaladiza,
Parece como
Si tuvieras que plantarla — pero entonces
Sale disparada de entre los
dedos—
se escapa.

Avocado

The Dharma is like an Avocado!
Some parts so ripe you can’t believe it,
But it’s good.
And other parts hard and green
Without much flavor,
Pleasing those who like their eggs well-cooked.
And the skin is thin,
The great big round seed
In the middle,
Is your own Original Nature—
Pure and smooth,
Almost nobody ever splits it open
Or ever tries to see
If it will grow.
Hard and slippery,
It looks like
You should plant it — but then
It shoots out thru the
fingers—
gets away.


En cuanto a los poetas

(traducido conjuntamente con Nacho Fernández)

En cuanto a los poetas
Los Poetas Tierra
Que escriben pequeños poemas,
No necesitan ayuda de nadie.

Los Poetas Aire
Dominan los vendavales más veloces
Y a veces se mecen en los torbellinos.
Poema tras poema,
Giran en el mismo impulso.

A cincuenta bajo cero
El gasóleo no fluye
Y el propano se queda en el tanque.
Los Poetas Fuego
Arden a cero absoluto
Amor fósil bombeado de nuevo.

El primer
Poeta Agua
Se quedó abajo seis años;
Estaba cubierto de algas.
La vida en su poema
Dejó millones de huellas
Pequeñas y distintas
Entrelazándose en el barro.

Con el Sol y la Luna
En el vientre,
El Poeta Espacio
Duerme.
No hay final para el cielo—
Pero sus poemas,
Como gansos salvajes
Vuelan desde el confín.

Un Poeta Mente
Se queda en casa.
La casa está vacía
Y no tiene paredes.
El poema
Se ve desde todos los lados,
En todas partes,
A la vez.

As for poets

The Earth Poets
Who write small poems,
Need help from no man.

Play out the swiftest gales
And sometimes loll in the eddies.
Poem after poem,
Curling back on the same thrust.

Fuel oil won’t flow
And propane stays in the tank.
Fire Poets
Burn at absolute zero
Fossil love pumped back up.

Water Poet
Stayed down six years.
He was covered with seaweed.
The life in his poem
Left millions of tiny
Different tracks
Criss-crossing through the mud.

In his belly,
The Space Poet
Sleeps.
No end to the sky—
But his poems,
Like wild geese,
Fly off the edge.

Stays in the house.
The house is empty
And it has no walls.
The poem
Is seen from all sides,
Everywhere,
At once.


Copas de pino

en la noche azul
niebla helada, el cielo brilla
con la luna
copas de los pinos
se inclinan azul-nieve, se difuminan
en el cielo, escarcha, bajo la luz de las estrellas.
el crujido de botas.
rastro de conejo, rastro de ciervo,
qué sabemos.

Pine tree tops

in the blue night
frost haze, the sky glows
with the moon
pine tree tops
bend snow-blue, fade
into sky, frost, starlight.
the creak of boots.
rabbit tracks, deer tracks,
what do we know.


El baño

Lavando a Kai en la sauna,
La lámpara de queroseno sobre una caja
afuera del ventanal a ras de suelo,
Ilumina el borde de la estufa de hierro y la
palangana sobre la losa
Vapor y sonido de gotas de agua
esparcidas en la pila de rocas de arriba
Él está de pie en el agua tibia
Jabón por entre toda la suavidad de sus muslos y estómago
“¡Gary no me enjabones el pelo!”
—miedo a que le escuezan los ojos—
la mano enjabonada que siente
a través y alrededor de los relieves y curvas de su cuerpo
hasta la entrepierna,
Y le lavo cosquilleando el escroto, su pequeño ano,
su pene que se curva y endurece
cuando retiro la piel e intento lavárselo
Ríe y salta, revoleando los brazos
me acuclillo desnudo también,
¿es este nuestro cuerpo?

Sudando y jadeando en la piedra caliente al vapor de la caldera
el balde de madera rocía agua en la tabla de cedro
el titilar de la lámpara de queroseno afuera en el viento del pinar
sierra bosque riscos noche—
Masa entra, permite que el aire fresco
se filtre desde la puerta
una dulce y profunda inspiración
Y ella lo inclina agarrándolo con cuidado, con una rodilla abajo
su pelo cae y esconde toda una parte de su
hombro, pecho y barriga,
Lava con destreza el pelo de Kai
que se enfada y chilla—
El cuerpo de mi mujer, la sinuosa columna de su valle
el espacio entre los muslos al que llego,
forma el arco curvo de su vulva y lo sostengo desde atrás,
un jabonoso cosquilleo una porción de grial
El portal de lo Imponente
Que se abre a un mundo cambiante de espejos dobles de
úteros en úteros, en círculos,
que comienzan con música,
¿es éste nuestro cuerpo?

El lugar oculto de la semilla
La red de venas que fluye a través de las costillas, que recoge
leche y culmina en un pezón—se ajusta
a nuestra boca—
La leche mamada de éste nuestro cuerpo despide
sacudidas de luz; el hijo, el padre,
comparten el gozo de la madre
Que brinda una suavidad a la flor de la asombrosa
puerta abierta del rizado loto que cojo y beso
Mientras Kai ríe en el pecho de su madre del que es destetado
ahora, nosotros
nos lavamos uno al otro,
éste nuestro cuerpo

El pequeño escroto de Kai junto a su ingle,
la aún oculta semilla, que pasó de nosotros a él
En flujos que auparon con las mismas alegrías fuerzas
como su lactante Masa después,
juega con su pecho,
O yo en ella,
O él emergiendo,
éste es nuestro cuerpo:

Limpios y aclarados, sudamos más, nos estiramos
sobre los bancos de secoya los corazones laten
Tranquilos al fuego lento de la estufa,
el aroma de cedro
Y luego nos damos la vuelta,
murmuramos chismes de los pastos,
charlamos de la leña,
Nos asombramos de cómo dormita Gen, cómo lo traeremos
pronto para bañarlo también—
Estos chicos que aman a su madre
que ama a los hombres, que pasa
sus hijos a otras mujeres;

La nube en el cielo. Los pinos cimbreantes.
el gorgoteo del agua en el prado pantanoso

éste es nuestro cuerpo.

Fuego dentro, el agua hierve en la estufa
Suspiramos y nos dejamos caer desde los bancos
envolvemos a los bebés, salimos,

noche oscura & todas las estrellas.

Nos echamos agua fría en la espalda y muslos
Entramos a la casa—despedimos vapor de pie junto al fuego del hogar
Kai retoza en la piel de cordero
Gen de pie se agarra y grita,

«¡Bao! ¡bao! ¡bao! ¡bao! ¡bao!»

Este es nuestro cuerpo. Sentados con las piernas cruzadas junto al fuego
bebemos agua helada
abrazamos a los bebés, besamos sus barrigas,

Reímos sobre la Gran Tierra
Recién salidos del baño.

The bath

Washing Kai in the sauna,
The kerosene lantern set on a box
outside the ground-level window,
Lights up the edge of the iron stove and the
washtub down on the slab
Steaming air and crackle of waterdrops
brushed by on the pile of rocks on top
He stands in warm water
Soap all over the smooth of his thigh and stomach
“Gary don’t soap my hair!”
—his eye-sting fear—
the soapy hand feeling
through and around the globes and curves of his body
up in the crotch,
And washing-tickling out the scrotum, little anus,
his penis curving up and getting hard
as I pull back skin and try to wash it
Laughing and jumping, flinging arms around,
I squat all naked too,
is this our body?

Sweating and panting in the stove-steam hot-stone
cedar-planking wooden bucket water-splashing
kerosene lantern-flicker wind-in-the-pines-out
sierra forest ridges night—
Masa comes in, letting fresh cool air
sweep down from the door
a deep sweet breath
And she tips him over gripping neatly, one knee down
her hair falling hiding one whole side of
shoulder, breast, and belly,
Washes deftly Kai’s head-hair
as he gets mad and yells—
The body of my lady, the winding valley spine,
the space between the thighs I reach through,
cup her curving vulva arch and hold it from behind,
a soapy tickle a hand of grail
The gates of Awe
That open back a turning double-mirror world of
wombs in wombs, in rings,
that start in music,
is this our body?

The hidden place of seed
The veins net flow across the ribs, that gathers
milk and peaks up in a nipple—fits
our mouth—
The sucking milk from this our body sends through
jolts of light; the son, the father,
sharing mother’s joy
That brings a softness to the flower of the awesome
open curling lotus gate I cup and kiss
As Kai laughs at his mother’s breast he now is weaned
from, we
wash each other,
this our body

Kai’s little scrotum up close to his groin,
the seed still tucked away, that moved from us to him
In flows that lifted with the same joys forces
as his nursing Masa later,
playing with her breast,
Or me within her,
Or him emerging,
this is our body:

Clean, and rinsed, and sweating more, we stretch
out on the redwood benches hearts all beating
Quiet to the simmer of the stove,
the scent of cedar
And then turn over,
murmuring gossip of the grasses,
talking firewood,
Wondering how Gen’s napping, how to bring him in
soon wash him too—
These boys who love their mother
who loves men, who passes on
her sons to other women;

The cloud across the sky. The windy pines.
the trickle gurgle in the swampy meadow

this is our body.

Fire inside and boiling water on the stove
We sigh and slide ourselves down from the benches
wrap the babies, step outside,

black night & all the stars.

Pour cold water on the back and thighs
Go in the house—stand steaming by the center fire
Kai scampers on the sheepskin
Gen standing hanging on and shouting,

“Bao! bao! bao! bao! bao!”

This is our body. Drawn up crosslegged by the flames
drinking icy water
hugging babies, kissing bellies,

Laughing on the Great Earth

Come out from the bath.


El verdadero trabajo

(Hoy con Zach y Dan remando por Alcatraz y alrededor de la isla del Ángel)

leones marinos y pájaros,
el sol entre la niebla
se desliza y relaja,
te mira directamente a los ojos.
la calima del sol;
un gran petrolero surca ligero y alto.

mar picado ola brusca—
conecta los flujos de marea—
gaviotas sentadas en la reunión
comen;
nos deslizamos entre acantilados blanquecinos.

el verdadero trabajo.
lavar y suspirar,
pasa inadvertido.

The real work

[Today with Zach & Dan rowing by Alcatraz and around Angel Island]

sea-lions and birds,
sun through fog
flaps up and lolling,
looks you dead in the eye.
sun haze;
a long tanker riding light and high.

sharp wave choppy line—
interface tide-flows—
seagulls sit on the meeting
eating;
we slide by white-stained cliffs.

the real work.
washing and sighing,
sliding by.


Para los niños

Las altas colinas, las cuestas,
de estadísticas
están ante nosotros.
la subida escarpada
de todo, sube,
sube, mientras todos nosotros
bajamos.

El siglo que viene
o el siguiente,
dicen,
habrá valles, pastos,
nos podemos encontrar allí en paz
si llegamos.

Para subir estas cumbres venideras
una palabra para ti, para
ti y para tus hijos;

estad juntos
aprended las flores
id ligeros

For the children

The rising hills, the slopes,
of statistics
lie before us.
the steep climb
of everything, going up,
up, as we all
go down.

In the next century
or the one beyond that,
they say,
are valleys, pastures,
we can meet there in peace
if we make it.

To climb these coming crests
one word to you, to
you and your children:

stay together
learn the flowers
go light.


La Gran Madre

No todos los que pasan
Frente a la silla de la Gran Madre
Pasan con solo una mirada.
A algunos les mira las manos
Para ver qué tipo de salvajes fueron.

The Great Mother

Not all those who pass
In front of the Great Mother’s chair
Get passt with only a stare.
Some she looks at their hands
To see what sort of savages they were.


lunes, 17 de agosto de 2020

Pinyeta Pinyol, la guerra del Vietnam i Nietzsche

 Artículo publicado en Es Diari de Menorca el 17 de agosto de 2020



La setmana passada vaig recordar els kilòmetres recorreguts amb les meves filles petites i la dona al voltant de l’illa seguint els concerts del popular grup musical infantil d’en Nito Martí i en Miquel Camps, Pinyeta Pinyol. Fins i tot, els hi vam fer un reportatge d’imatges que els hi vam regalar el darrer any que van cantar plegats.

 

Aquest record m’ha vingut mentre estava llegint un poemari bilingüe castellà-anglès publicat el gener del 2020 de l’escriptor nord-americà, Evan S. Connell, que es titula ‘Puntos para una rosa de los vientos’ de l’editorial Godall. He trobat un vers amb una referència ben curiosa:

 

«I saw the dragon ships fly over and flares drop

in rings around native huts.»

«Veía a los dragon ships sobrevolar el lugar y caer anillos

llameantes alrededor de las chozas.»

 

Un dragon ship era l’avió Douglas AC-47 Spooky, popularment conegut com a ‘Puff, the magic dragon’. Va ser un avió utilitzat a la guerra del Vietnam per la seva capacitat d’atacar l’enemic quan s’havia de donar suport a les tropes de terra.

 

Quina ironia! I aquí el record de Pinyeta Pinyol i la seva cançó ‘Puff, el drac màgic’. Una cançó folk nord-americana popularitzada pel grup Peter, Paul and Mary l’any 1963, himne del moviment hippy i que ha estat acusada diversos cops d’incentivar l’ús de les drogues, malgrat que el seu autor ho ha negat repetides vegades.  En Peter Yarrow insisteix a explicar que "Puff" tracta de les dificultats de fer-se gran i no de les drogues. També va ser mala sort que l’any 2004 Yarrow va ser present a la campanya a la presidència dels Estats Units del seu amic John Kerry, qui va ser enregistrat gesticulant una fictícia calada (‘puff’, en anglès) de marihuana quan cantava ‘Puff, the magic dragon’.

 

Pinyeta Pinyol la té enregistrada en el seu àlbum ‘Un tren petitó’ de l’any 1999 i per nosaltres ‘Puff, el drac màgic’ és una cançó amb una història agredolça entre un drac immortal i el seu amic Jackie Paper amb qui jugava quan era petit, però a mesura que es va fent gran, va perdent l'interès per les aventures imaginàries i deixa en Puff tot sol.

 

Són ben curioses les diferents interpretacions que es poden fer d’un mateix text. Una de les més salvatges armes letals del Vietnam pot ser al mateix temps un himne del moviment hippy o un crit a favor de les drogues per acabar sent una innocent cançó infantil. Tot depèn de qui tingui en cada moment el poder de fer arribar a les masses una interpretació determinada.

 

Crec que ja ningú dubte que el poder mediàtic, bancari-empresarial i governamental és qui disposa dels mitjans per imposar la seva interpretació a la resta. Són els òrgans de pressió que ens venen la seva veritat, la seva història com a úniques amb la finalitat de dominar les nostres voluntats, és a dir, els nostres vots en benefici seu. A més, aquest poder té la capacitat de fer esborrar les altres veritats o visions històriques que no tenen el poder suficient per a imposar-s’hi.

 

Ja ho deia Nietzsche: ‘No hi ha fets, hi ha interpretacions’. Si cada persona crea la seva pròpia interpretació de si mateixa, la seva pròpia veritat, què no faran els governs de qualsevol ideologia!