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domingo, 7 de agosto de 2011

‘Despistes’ de Industria en derechos humanos

El Ministerio bloqueó tres campañas de publicidad de AI por no considerarlos “de servicio público”.
De tiempo en tiempo, los derechos humanos no le parecen un asunto de interés general al Ministerio de Industria, Turismo y Comercio (MITC), que en los últimos años ha bloqueado tres campañas de publicidad de Amnistía Internacional para sensibilizar a la población sobre esa cuestión. La capacidad ministerial de etiquetar “de servicio público o carácter benéfico” un anuncio televisivo es decisiva para su emisión gratuita en las cadenas nacionales y autonómicas, y tal posibilidad es clave para AI, que se esfuerza por garantizar su imparcialidad y libertad de acción al financiarse casi exclusivamente con las aportaciones de sus socios y donantes y sin aceptar subvenciones de Gobiernos nacionales ni donaciones de partidos políticos para su trabajo de investigación y campañas.

Para las cadenas de televisión, la importancia de la citada certificación del MITC radica en que el anuncio no cuenta como publicidad comercial a la hora de calcular el tiempo máximo permitido para ese capítulo. De ahí la referencia técnica de “exención de cómputo”, que aunque solo puede concederse tras la emisión gratuita del anuncio, en la práctica suele anticiparse, ya que las cadenas prefieren tenerla garantizada para no ‘perder’ parte de su tiempo publicitario. De hecho, cuando Industria bloqueó en 2008 el anuncio de la campaña “Si nadie dice nada es como si no existiera”, con el que AI celebraba su 30º aniversario en España, hasta doce cadenas –tres nacionales, seis autonómicas y tres canales de pago– se negaron a emitirlo por carecer del certificado ministerial de exención de cómputo.

El MITC acabaría rectificando en septiembre de 2009, casi año y medio después de su primera negativa a la solicitud de Amnistía Internacional, cuyos sucesivos recursos y precisiones permitieron aclarar ciertos ‘despistes’ conceptuales de Industria en materia de derechos humanos. “Si nadie dice nada es como si no existiera” tiene como protagonistas a un egipcio torturado por defender a un familiar agredido por policías y a un preso de conciencia de Zimbabue torturado bajo custodia policial, y AI subraya el mensaje de que “el poder de la gente, a través de la denuncia pública, es la única esperanza de que se haga justicia para quienes están detenidos injustamente”.


Pero Industria consideró, sin ni siquiera argumentarlo, que no encajaba en la consideración “de servicio público o carácter benéfico”. Y aunque rectificó parcialmente al solicitar una motivación del ‘no’ a su Subdirección General de Medios Audiovisuales, reiteraría su negativa en febrero de 2009. Esta vez la justificación era que el anuncio podía afectar al “derecho a la presunción de inocencia” de los cuerpos de seguridad de Egipto y Zimbabue, por lo que pedía a AI que acreditara que no se vulneraba tal derecho. Amnistía Internacional, que se ha ganado su prestigio por sus bien documentados informes, no tuvo problemas para demostrar que los agentes egipcios tenían una condena firme por torturas del Tribunal Supremo, mientras los malos tratos del caso zimbabuo habían sido noticia en la prensa internacional y merecido una condena expresa de la Presidencia de la Unión Europea.


Era la tercera vez que Industria frenaba una campaña publicitaria de AI, cuyo primer anuncio de “El Poder de tu Voz” espera desde 2007 la correspondiente etiqueta ministerial para su emisión gratuita en televisión, lo que ha llevado a la organización a interponer un recurso contencioso-administrativo ante la Audiencia Nacional. En el spot se hace ‘recitar’ artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (cumplía 60 años en 2008) a dirigentes como Gaddafi, Ahmadineyad, Sharon, Putin, Bush, Castro, Hu Jintao y Kim Jong-il, y se enfatiza que ningún Gobierno puede violarlos.

Según el MITC, el spot va más allá de la promoción de los derechos humanos y atribuye su violación a los líderes que aparecen en él, lo que supone una “crítica política, que puede ser compartida o no, pero que se sale del campo de los anuncios objeto de una especial protección para entrar en otro que es el de la publicidad política”. AI, en cambio, considera “censura previa” la negativa del Ministerio, que se justifica recordando que ya ha otorgado la exención de cómputo a otras campañas de Amnistía: “No más violencia contra la mujer” en 2004 y “Unidos tenemos más fuerza” en 2005 y 2006.

La otra campaña bloqueada por Industria se remonta a 2003, cuando el Ministerio obstaculizó la emisión del anuncio “Ponte en su piel”, que denunciaba torturas y malos tratos racistas en España por agentes del Estado. AI acabó ganando el caso en la Justicia,  que primero le dio la razón por no estar motivada la negativa ministerial, y después, ya en el Tribunal Supremo, consideró procedente la etiqueta de “carácter benéfico”, incluso aunque miembros del colectivo de la seguridad pública “pudieran darse por aludidos”.