REFUGEES WELCOME TO CATALONIA: A PRACTICAL GUIDE

domingo, 31 de julio de 2022

«La llama de la poesía quemarse» de Francisco Garamona (Ed. Liliputienses)

 Reseña publicada en la Revista Poémame el 24 de junio de 2020




Francisco Garamona nació en Buenos Aires, Argentina (1976). Es músico, poeta, editor y artista plástico. Con más de 30 libros y 6 discos publicados, forma parte del Instituto de Altos Estudios Patafísicos de Buenos Aires. Dirige la editorial Mansalva desde el año 2005 y la galería de arte Papel Moneda.

Sus libros publicados son: Parafern (2000), El verano (2001), Cuaderno de vacaciones (2003), Pequeñas urnas (2003), Una escuela de la mente (2004), La momificación de Bárbara 2004), Aceite invierno (2005), La leche vaporosa (2006), Cosas encontradas en un pupitre (2008), Mi primera banda punk (2014), Neón sobre las nubes (2012), Nuestra difícil juventud (2012), La cobra rubia (2014) y Un tesoro local (2015).
Editó los discos solistas Yo nací (2003), El pony infinito (2008), Mi disco sin tapas (2006), Sueños raros y cuentos extraños (2010), Las armas dulces (2012) y Los sentimientos (2014).
Con la banda Super Siempre editó Juicio al perro (2009) y Los hielos eternos de América Latina (2013).

La llama de la poesía quemarse, Ediciones Liliputienses, febrero 2019, es un conjunto de poemas seleccionados por Gerardo Jorge, el prologuista. Jorge es un escritor, editor, traductor y artista plástico argentino que nos avisa en el prólogo que los poemas de Garamona son una charla sobre la vida en sus aspectos sociales, sexuales, políticos y personales.

A lo largo de su lectura quiero destacar versos que realmente me han gustado y han hecho que parase mi lectura para reflexionar sobre ellos.

¿Un tren lleno de obreros y niños hoy descarriló?

Los muertos se cuentan por docenas,

en algún país lejano,

cubierto por la niebla de la fábula…

Decirlo todo de la forma más simple

La añoranza de un tiempo pasado, de una juventud pasada.

Cuando era chico en mi pueblo

las calles eran de tierra,

y si caminábamos bajo la lluvia

nuestros pasos imprimían

las suelas de los zapatos.

El estado

La simple y sencilla hermosura de un instante.

…silba una melodía pegajosa

que se queda en el aire

flotando, unos segundos.

Una visión

¿Qué perdiste amigo,

tu reflejo en el espejo biselado,

aquel que rige las conductas

de la preservación y la salvaguardia?

Él me contestó:

«Simplemente las ganas de ser simple.

Buscaba la dirección perdida de mi casa…

Sólo dormir

Los colores juegan un papel importante en su poesía, ‘El verde’ o ‘Prado’, por poner unos ejemplos, y cómo los utiliza. Así como la influencia Beat estadounidense en ‘Poema que leí en sueños en un libro de Allen Ginsberg’

En definitiva un libro para comprarlo si lo van a leer. No es un libro para que quede sepultado en una estantería olvidado. Un largo poemario con la fiabilidad que da la Editorial Liliputiense: intenso y vital. Una colección de poemas que prácticamente finaliza con unos versos que nos dicen ‘Porque pensamos que todavía algo nos espera. Tenemos sed, pero ya no del infinito y tampoco de cerveza‘ …. sed de más poesía liliputiense.

China

Dicen que en China
si te agarran con drogas
la policía o el ejército te mata.
Pienso que eso es mejor
que morir de amor.
En los cementerios orientales
donde los fusilados
van a perder sus huesos
crecen flores de todos los colores,
tan hermosas que son ideales
para regalárselas a una enamorada.
A veces entre los monumentos irregulares
que celebran victorias acontecidas hace años
se ve correr a unos niños
que se ocultan tras las lápidas.
Seguramente así fuimos nosotros,
pero en vez de ojos rasgados
tuvimos ojos redondos
que miraban al futuro
iguales a dos piedras
que caen entre otras piedras
y se confunden
para luego desaparecer.

LA LLAMA DE LA POESÍA QUEMARSE

Golvent lo mirará todo por la pantalla del Nintendo

Susan amasará una pasta que empobrece

Remedios cubrirá a sus plantas invernales

Y los amigos horizontales seguirán surgiendo del lecho,

Entre una rama rota y otra sana

Crece una alegría devoradora.

Un chico loco y una chica loca

Cuando crecen se enamoran

Una planta se desenrolla

Desde sus pies a sus cabellos.

Giordano, no lo leas

Paolo píntalo sobre las prendas de un santo

Paulo písalo

Teodoro plácelo.

Un chico loco y una chica loca

Cuando están más locos aún se casan

Y tienen muchos chicos locos

Que al final se olvidan

La vida dijo el Dr. Alposta

Es un poco de alpiste y bosta.

–¿Te acordás de cuando nos pegaba el porro?

–¿Y cuando las drogas nos daban hambre?

Vomité en un pescado disecado.

Mi madre lo vio, era verano,

Ella usaba unas chinelas inaudibles

No la oí llegar, pero era ella.

La poesía Golvent se entrena

Y lo único que debe es ser buena,

No porque se deje acariciar,

No porque persiga un sueldo digno,

No porque quiera agradecerle

Al arma desenfundada que no mate,

¿Nos entendemos?

Uccello pintó unos caballos

Y los dejó morir de hambre de pintura.

Muchacha y muchacho,

Locos ambos,

Cuando grandes se destruyen

Y para peor tienen nietos

Y los nietos tienen hijos,

Los hijos también se mueren:

La muerte los acompaña.

Golvent hay hartazgos,

Un panal que no da miel,

Y leche de vaca agria,

Una cabra robada por un peón llamado Villaroel,

Una camisa de fuerza.

Los chicos, si están muy locos,

Se enamoran, se casan, se olvidan, se hacen daño,

Aunque siendo locos saben

También disimular.

Los amigos horizontales hablan por teléfono

Se cuentan secuencias de maullidos.

Cuando crecen se enamoran, se desdicen, se niegan

Buscan esa piel de gato que perdieron.

Vi una película en enero

No la puedo recordar,

El calor era un brasero.

Amantes occidentales,

Lluvias ácidas, capelinas que el viento ordena,

Bombachas de tajamar.

Golvent, ¿viste al gladiolo brotar?

¿Viste a la alpaca llorar?

¿Viste a la perra perrear?

¿Miraste a un ñandú en el campo

Cómo se atoraba el pescuezo

Tragándose una arandela

De un indio policcinela?

(¿Viste algo de todo esto?)

Cuando los chicos son grandes

Se enamoran

Y si lo hacen de chicos,

No se olvidan.

Pensá una puta vez en lo que nunca pensaste

Y decime entonces qué se siente.

Los soldados del imperio

Se hablan por largas horas

En teléfonos maltrechos

Con baterías deshechas.

No pueden olvidarse,

Se enamoran.

Mi madre cría un helecho,

Occidente y sus desechos,

La posición de este planeta

Es injusta y bajo sus techos

Muchos mueren de hambre

Y otros tantos de vergüenza.

–Golvent dijo que no se le ocurría nada

y empezó a nombrar mujeres–:

Estefanía Marita La brujita Verón

Kadhafi La príncipe Charles

La novia de Baudalaire,

(La novia y el novio)

Cuando son grandes y locos

Muchas veces se enamoran

Y dejan a sus novios y novias

Y se casan. Y también, a veces,

Tienen hijos y esos hijos tienen hijos

Y ellos, así, son abuelos.

Clementina Medicis,

Jennifer Gianina Yenkins,

¿Te acordás de ella,

La hija de mi psiquiatra?

Me dio drogas para que no tome drogas,

Me dio cañas para que deje la marcha,

Me dio un submarino para que abandone mi barco helado,

Entablilló mis manos y mis muñecas rotas.

Marta Argerich hoy toca el piano

En las arenas de un circo

Fantasmas que la hicieron reír de noche

bajo un sol eterno, lleno de estrellas de invierno

Vírgenes estrellas que la vieron desde abajo.

Los chicos que están solos se buscan entre la nieve desnudos,

al final del arcoíris, Golvent, aprendelo.

miércoles, 27 de julio de 2022

«Escardillo» de Salo Mochon (Ed. Liliputienses)

 Reseña publicada en la Revista Poémame el 15 de junio de 2020



Salo Mochon, México 1985, es, según su propia definición un ‘aborto de rabino, coautor de Escardillo, psicoanalista’ cuya ‘incapacidad lo ha forzado al frugal lirismo de la cita (My previous incarnations: a melón, a lobster, a lémur, a bottle of wine, Epicurus).

En otras palabras, y siguiendo con el plagio poemático, nos encontramos ante un poemario que intenta ‘fortalecer el intelecto a través de nunca llegar a una conclusión’. ‘El lector se ve obligado a hacer un ejercicio de combinatoria; las diferentes tipografías lo guían y lo confunden al mismo tiempo’.

EL EMISOR Y EL RECEPTOR hablan
sobre algo importante.
Jack dice A
y Jill escucha X.
Jill responde Y
y Jack escucha B.
Es decir, se entienden.
Jack y Jill se intercambian, por turnos,
los lugares de emisor y receptor:
el ciclo se repite hasta que deciden
reconocer algo terrible
o salir a comer atún.



———————————
A = mensaje del emisor.
X = mensaje del emisor de acuerdo al receptor.
Y = respuesta del receptor consecuente con aquello que creyó escuchar.
B = respuesta del receptor de acuerdo al emisor y consecuente con lo que creyó decir en un principio.

Escardillo es un viaje alucinógeno/lisérgico en el que las palabras no saben qué hacer entre ellas. Escardillo es el primer libro de este joven poeta que con un poco de tiempo, puede acabar convirtiéndose en el Fernando Arrabal mexicano: autor inclasificable que se mueve como pez en el agua entre los avatares del surrealismo no surrealista, o sí.

¿Quién debe comprar este libro?

Todo aquel que no sepa responder a la pregunta que Salo Mochon nos hace:

¿Cuántos pelos blancos puede tener una vaca roja sin dejar de ser una vaca roja?

¿Por qué hay que comprar este libro?

Sencillamente por el valor demostrado por el poeta/escritor Salo Mochon y el editor/provocador cultural José María Cumbreño al editar un libro de estas características. Un poemario que ha conseguido obtener la mención honorífica en el VII Certamen Internacional de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz. Escardillo, Salo Mochon, Liliputienses.

Acabaremos esta reseña con un poema que sirve tanto para la reseña como para el poemario.

Si alguien se ha tomado el trabajo de leer con alguna atención lo precedente, tal vez le haya sobrevenido involuntariamente el pensamiento de que algo debía de andar mal en el propio Dios.

domingo, 24 de julio de 2022

13 preguntas y una poeta, Mariela Cordero: «Creo que la publicación a cargo del editor está en vías de extinción y es una pena»

Entrevista publicada en la Revista Poémame el 8 de junio de 2020 



Mariela Cordero (Valencia -Venezuela-, 1985) es abogada, poeta, escritora, traductora y artista visual. Su poesía ha sido publicada en diversas antologías internacionales. Ha recibido algunas distinciones entre ellas: Tercer Premio de Poesía Alejandra Pizarnik Argentina (2014). Primer Premio en el II Concurso Iberoamericano de Poesía Euler Granda, Ecuador (2015).
Segundo Premio de Poesía Concorso Letterario Internazionale Bilingüe Tracceperlameta Edizioni, Italia (2015) Premio Micropoemas en castellano del III concurso TRANSPalabr@RTE 2015.Primer Lugar en Concurso Internacional de Poesía Aniversario Poetas Hispanos mención calidad literaria, España (2016). Es autora del poemario «El cuerpo de la duda» Ediciones Publicarte Caracas, Venezuela (2013). Sus poemas se han traducido al hindi, checo, serbio, shona, uzbeko rumano, macedonio,
bengalí, inglés, árabe, chino, ruso, polaco. Actualmente coordina las secciones #PoesíaVenezolana y #PoetasdelMundo en la Revista Abierta de Poesía Poémame (España).

¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

Mi padre me enseñó a leer desde muy niña. Recuerdo que comencé a leer todo lo que tenía a mi alcance con curiosa voracidad. Empecé a asistir a la biblioteca y pronto tuve mi primer carnet, que me autorizaba el préstamo de  algunos libros. En la adolescencia comencé a escribir algunas frases sueltas, aforismos o versos dispersos que poco a poco fueron tomando una forma parecida a la poesía. No era un secreto que era una amante de la lectura pero escribir poesía era para mí una actividad clandestina. Estudiando Derecho, decidí comenzar a publicar algún que otro poema en blogs y ya tenía una cantidad considerable de material escrito. Uno de los primeros blogs que me publicó fue el blog de Legados Ediciones (España) donde más tarde mis poemas fueron seleccionados para una antología Cuaderno de Legados. Ya con esta participación, me decidí a seguir escribiendo y en 2006-2007 participé en el Taller de Poesía de Monte Ávila Editores, impartido por el poeta venezolano Alfredo Chacón, dicho taller fue una gran experiencia para mí. Luego de esto fui un poco más audaz y comencé a participar en concursos, enviar poemas a revistas, y a participar en diversas convocatorias.

¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

Estaba muy niña y no recuerdo exactamente la edad. Pero recuerdo claramente que lo primero que leí (poesía) fue un madrigal de Gutierre de Cetina, que era un ejemplo en un libro de gramática que pertenecía a mi padre.

Ojos claros, serenos,

si de un dulce mirar sois alabados,

¿por qué si me miráis, miráis airados?

Luego de leerlo, tuve mucha curiosidad y leí algunos otros poemas del llamado Siglo de Oro. Por supuesto leí  a Andrés Eloy Blanco, un poeta venezolano muy popular. Más adelante fueron llegando otras lecturas poéticas. Tuve una época de lectora compulsiva de poesía y allí llegó todo de golpe, Dickinson, Hölderlin, Novalis, Keats, Rimbaud, Baudelaire, Verlaine, Pizarnik, Celan, Kavafis… Y  creé un blog donde voy dejando todos los poemas que amo por alguna u otra razón. En este blog hay muchos de los poetas que me influyeron. El blog se llama como mi primer libro El cuerpo de la duda https://elcuerpodeladuda.blogspot.com/

¿Cómo definiría a su poesía?

Es difícil para un poeta definir su propia poesía, o al menos lo es para mí. Algunos han definido mi poesía como posmodernista, metapoesía, experimental. Creo que puedo decir que hay algo de metapoesía en ella pero hay más y es indefinible. Esa definición creo que es mejor dejársela a la crítica literaria.

¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

Sí, sin duda. Las lecturas, las vivencias, las catástrofes y las glorias. Todo va infiltrándose en la poeta y esto termina por transformar lo que escribe. A veces con los años he sentido cierta depuración, es como una especie de despojamiento de artificios y accesorios. Es como pasar de un estilo rococó a un minimalismo. Por ejemplo es como pasar de una obra de Boucher, por ejemplo el Triunfo de Venus (donde hay belleza, pero demasiado que ver) a una obra de Pierre Soulages donde nos podemos encontrar frente  la simplicidad de un cuadro negro y abstracto. Pero creo que lo esencial, y el estilo o sello personal por decirlo así, permanecen en la escritura, pese a todas las mutaciones que puedan ocurrir.

¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

Cuando escribo un poema, lo escribo con lápiz de grafito y papel. Luego lo escribo en la computadora, allí releo y también leo en voz alta. Todo aquello que sea discordante, que me incomode, lo borro. Y finalmente cuando siento que está limpio y podado como un bonsái, pues lo doy por terminado.

¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

Creo que la poesía como todo arte busca expresión. Solo con expresarme mediante la escritura de poesía siento la satisfacción de comunicar algo que evidentemente no tendrá el mismo valor o sentido para todo el mundo. Pero quizás para alguien sí lo tenga, quizás lo que escribí le puede resonar a una persona.

¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

Creo que son importantes. Es impresionante sentir la fuerza y la cadencia de la poesía al leerla en público y como la audiencia se conecta con lo que uno está recitando. He tenido la oportunidad de leer mis poemas en público y es algo que me cuesta muchísimo debido a mi personalidad bastante introvertida. Pero una vez superado el miedo escénico, se crea una energía muy especial y sinceramente he salido eufórica y radiante de esos recitales, como si hubiese liberado algo de mí. Pero creo que pese a todo sigo prefiriendo escribir, y no saber quién me lee y cuándo me lee. Este acto entraña un misterio maravilloso.

¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

Me parece formidable. A mí en lo particular me ha ayudado mucho participar en este tipo de medios. Se puede difundir la obra propia, pero también descubrir la obra de otros poetas increíbles que están al otro lado del mundo. Y en esto cobra mucha importancia, la traducción que es algo que hago con devoción. Difundir la poesía de otros poetas también es algo que me apasiona mucho y para esto los medios electrónicos son los canales perfectos

¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?

Pues amo a muchos poemas. Pero se me viene a la mente el poema de Leopoldo María Panero.

Suave como el peligro atravesaste un día

con tu mano imposible la frágil medianoche

y tu mano valía mi vida, y muchas vidas

y tus labios casi mudos decían lo que era el pensamiento.

Pasé una noche a ti pegado como a un árbol de vida

porque eras suave como el peligro,

como el peligro de vivir de nuevo.

¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

Estoy leyendo Más allá del equinoccio de primavera  de Natsume Sōseki y Rimas de Guido Cavalcanti en traducción de Jorge Aulicino.

¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

Que lea de todo, prosa y poesía. Que lea todo lo que pueda y que tenga paciencia. Que no quiera publicar todo lo que escriba con prisa, sino que permita que su voz poética madure con los años, con las calamidades y también con las alegrías.

¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

En Venezuela casi no existe industria editorial. Aunque existen algunas casas editoriales que siguen luchando en medio de la tormenta y se merecen toda mi admiración y respeto. A modo general veo que publicar poesía  en cualquier lugar del mundo es muy difícil, pues el género no es considerado rentable. Actualmente abundan editoriales que ofrecen opciones de coedición que son verdaderamente impagables para un poeta. Creo que la publicación a cargo del editor está en vías de extinción y es una pena.

¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

Me gustaría que me hubiese preguntado ¿Qué es la poesía? Es una pregunta que considero interesante y que he tenido la oportunidad de realizar cuando he entrevistado a poetas. Creo que las respuestas son tan ricas y variadas, que pueden surgir mil y un debates.

Muchas gracias Mariela por haber accedido a la entrevista. A vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado y os agradecemos que hayáis llegado hasta aquí.