REFUGEES WELCOME TO CATALONIA: A PRACTICAL GUIDE

domingo, 29 de junio de 2014

La carta de amor que un tanquista herido en la II Guerra Mundial nunca llegó a enviar a su amada

 

CARTAS DE AMOR
Publicado: 24 jun 2014 |  
Especie humana por Yulia Tarasénkova
El 22 de junio de 1941 empezó la Gran Guerra Patria, que afectó a millones de personas. En la Unión Soviética la invasión del III Reich dejó 27 millones de muertos, así como 1.710 ciudades y más de 70.000 pueblos destruidos. 73 años después del inicio del conflicto más sangriento de la historia de la humanidad, esta semana recordamos con sincero agradecimiento a los héroes que derramaron su sangre para que volviera la felicidad a nuestras vidas. Algunos de esos héroes de carne y hueso son personas cuyos nombres no quedaron grabados en los anales de la historia, pero precisamente gracias a sus hazañas se forjó la gran victoria contra la Alemania nazi.
En honor a uno de estos héroes me gustaría compartir con ustedes la carta que escribió un tanquista herido, una carta que no logró enviar a su amada porque el soldado falleció defendiendo la patria.

«25 de octubre 1941,
»Querida Varia:
»No, no volveremos a vernos. Ayer al mediodía atacamos otra columna de Hitler. Una granada nazi impactó contra la coraza lateral del tanque y explotó dentro. Mientras estaba conduciendo el vehículo hasta el bosque, Vasili falleció. Yo estoy herido de gravedad.
»He enterrado a Vasili Orlov en un bosque de abedules. Vasili murió sin poder decirme ni una sola palabra, no dijo nada para su hermosa Zoia ni para su [hija] María, que tiene el pelo tan rubio que parece la pelusilla de un diente de león en otoño. Así, de los tres tanquistas ha quedado solo uno. Llegué al bosque cuando empezaba a anochecer. Lo que pasé por la noche fue una tortura, he perdido mucha sangre. Ahora, no sé por qué, el dolor, que me estaba quemando el pecho, se ha calmado y siento paz en el alma.