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sábado, 12 de diciembre de 2015

¿Crisis, qué crisis? El salario mínimo de los futbolistas sube un 20%

Una nueva entrega de El BOE nuestro de cada día por Eva Belmonte.
El BOE del 8 de diciembre recoge el convenio colectivo de los futbolistas profesionales pactado por la Liga Nacional de Fútbol Profesional (LNFP) y la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE). La principal diferencia con el convenio anterior, que apareció en el Boletín Oficial hace poco más de un año, es el aumento de un 20% del salario mínimo garantizado para los futbolistas de Primera y Segunda División.
Así, a partir de la próxima temporada, el salario mínimo garantizado de un futbolista de Primera División será de 155.000 euros anuales, frente a los 129.000 del convenio actual. En Segunda División, ese sueldo mínimo será de 77.500 euros, cuando en el anterior era de 64.500 euros. En ambos casos el aumento es algo superior al 20%.

Este sueldo mínimo garantizado anual incluye dos pagas extra, pluses por permanencia, primas por partidos, derechos de imagen y 12 pagas mensuales que no podrán ser inferiores a 6.500 euros en Primera (frente a los 5.375 anteriores) y 4.000 en Segunda (frente a 3.335). Todas las cifras pactadas se actualizarán con el IPC, pero solo al alza: una de las novedades del convenio que aparece hoy en el BOE es que, si el IPC es negativo, no tendrá efecto en ellas.
Este nuevo convenio, que entrará en vigor en julio de 2016 y durará hasta junio de 2020, es decir, durante las próximas cuatro temporadas, mantiene también regulaciones del anterior. Así, los jugadores seguirán cobrando el 15% del precio en el que se valore su cesión a otros equipos.
Como en muchas otras profesiones, los futbolistas tienen 30 días naturales de vacaciones, trabajan siete horas al día -entre entrenamientos,partidos, reuniones- y un día y medio, como mínimo, de descanso. Están obligados, si el club así lo considera, a participar en concentraciones de hasta 36 horas previas a un partido en casa y 72 en los encuentros en campo contrario.
Descansarán los días festivos siempre y cuando no coincidan con el día de partido y los dos anteriores (tres, en caso de encuentros fuera de casa). En todo caso, el convenio establece que se respetarán las Navidades. No se celebrarán encuentros entre el 23 de diciembre y el 2 de enero en las dos próximas temporadas. Aun así, el 23 de diciembre de 2016 se disputarán tres partidos, aún por concretar. Lo mismo pasará en la misma fecha de 2017. El convenio recoge otras curiosidades sobre la relación laboral de los futbolistas, como el reparto de los beneficios obtenidos por cromos o pegatinas con los jugadores de la liga, que van en un 65% a la LNFP y el 35% restante a la AFP.
Además, incluye las modificaciones al anterior textopublicadas en el BOE hace solo unos días, como la posibilidad de que un futbolista pueda rescindir su contrato de forma unilateral si el club desciende de categoría por razones extradeportivas.

La AFE incumple la Ley de Transparencia

El nuevo convenio también aumenta el dinero que la LNFP otorga a la AFP para el mantenimiento de sus fines y las ayudas a sus asociados, el llamado fondo social. Si en el convenio anterior era de 2,4 millones anuales, que creían con el IPC, en el nuevo esa cuantía va subiendo de los 2,6 millones para la temporada 2016/2017 a los 3,2 en 2019/2020.
Esta transferencia es una de las fuentes de ingresos más importantes de la Asociación de Futbolistas, una entidad obligada a cumplir la Ley de Transparencia por el dinero público que recibe. Pese a que la norma entró en vigor hace casi un año, la AFE solo publica las cuentas de 2013 y el presupuesto de 2014. Además, el apartado que debería publicar los contratos, convenios y subvenciones de administraciones públicas está en construcción y, por el momento, no recoge información, aunque sea obligatorio por ley.
En 2013, últimas cuentas disponibles, esa transferencia de la LNFP era de 2,3 millones y supuso la partida más importante de sus ingresos, que sumaron un total de 4,8 millones de euros. Los gastos, que alcanzaron los 4,1 millones, incluyen becas y ayudas a los afiliados por menos de un millón de euros. El resto se va en gastos de personal y otros costes.
El presupuesto de 2014, que es tan escueto que solo incluye una docena de líneas generales en una única tabla, preveía que para ese año el beneficio iba a ser de unos 121.000 euros, mucho menor que el de 2013 -518.000 euros tras pagar el impuesto de beneficios- y el de 2012 -713.000.