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miércoles, 25 de febrero de 2026

Esposados, enjaulados, drogados: esta es la «solución innovadora» de Europa para el asilo*


 Autora: Maite Vermeulen

Traducción: Àngels Oliveras



Imagínate: un Gobierno que lleva a personas migrantes, esposadas como delincuentes, a bordo de un buque de la marina hasta una cárcel de un país en el que nunca han estado.

Imagínate: un juez reprende al Gobierno, pero este sigue adelante sin inmutarse y denuncia en los medios de comunicación que los jueces, con sus sentencias, ponen en peligro la seguridad nacional.

Imagínate: no se permite al mundo exterior tener contacto con las personas migrantes, que están enjauladas y sedadas.

Esto te sonará a noticia de los Estados Unidos en plena era Trump, ¿verdad? A algún desconcertante espectáculo fascista que tiene lugar al otro lado del océano, ¿verdad?

Pues no es así. No es una historia estadounidense. Esta historia transcurre en Europa.

Y pasa al margen del foco mediático. Está cuidadosamente protegida de la interferencia de organizaciones de derechos humanos y organismos legisladores. Con una estructura jurídica tan compleja que casi nadie logra entenderla.

Durante el último año, junto con el periodista italiano Giacomo Zandonini, investigué el acuerdo migratorio que Italia firmó con Albania. Un acuerdo que la mayoría de los países de la UE, incluidos los Países Bajos, consideran un ejemplo «innovador» de cómo trataremos en un futuro a las personas migrantes que quieran llegar a Europa.

Si analizamos ese «modelo innovador», vemos cómo se pisotean no solo los derechos de las personas migrantes, sino también el propio Estado de derecho. Y que la falta de transparencia es la base de este proyecto para un nuevo enfoque europeo de la migración.



Tramitación de solicitudes de asilo fuera de la UE

En virtud del acuerdo entre Italia y Albania, llamado formalmente el «Protocolo sobre el refuerzo de la cooperación en materia de migración», Italia ha construido dos «instalaciones» en territorio albanés para «gestionar» a las personas migrantes: un centro de registro en la ciudad portuaria de Shëngjin y un «hotspot»(1) y centro de expulsión en la localidad de Gjadër.

El objetivo: interceptar en el mar a las personas migrantes que se dirigen a Italia y llevarlas a Albania, un país que no pertenece a la UE. Desde allí, se les deniega el asilo mediante un procedimiento rápido y se las deporta cuanto antes a su país de origen.

Italia lleva desde octubre de 2024 intentando poner en práctica este sistema, pero no se le ha permitido. Entre otros motivos, porque Italia no puede retener a una persona durante más de 48 horas sin orden judicial. O porque estas personas no tienen ningún vínculo con Albania (2). Los jueces italianos y europeos han rechazado una y otra vez el internamiento de personas migrantes en Albania. Y una y otra vez, el Gobierno italiano ha buscado resquicios legales para eludir esta prohibición.

Otros países europeos siguen con gran interés este tira y afloja. «¡Por favor, manténganme al tanto de los acontecimientos, ya que, en mi opinión, se pueden extraer buenas lecciones de ello!», escribe un funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores neerlandés en un correo electrónico interno. (3)

Y es que los Gobiernos europeos llevan años buscando un modelo que les permita dejar de alojar a los solicitantes de asilo en territorio de la UE. Por ejemplo, en 2022, los británicos cerraron con Ruanda un acuerdo que fue bloqueado en el último momento por un juez, cuando los solicitantes de asilo ya estaban en el avión. La ministra neerlandesa de Comercio Exterior y Cooperación al Desarrollo, Reinette Klever (PVV), habló en 2024 de un acuerdo con Uganda para acoger a solicitantes de asilo (Uganda aún no estaba al corriente de ello).

Incluso el mayor partido de los Países Bajos, D66, que mantiene posturas relativamente progresistas en materia de migración, afirma en el borrador del acuerdo de gobierno con el CDA que aspira a un sistema «en el que las solicitudes de asilo puedan presentarse y tramitarse fuera de Europa».



Intentos de suicidio y celdas destrozadas

Pero la pregunta es: ¿de verdad es deseable tramitar las solicitudes de asilo en un centro de detención de un país lejano? ¿Cómo afecta eso a las personas recluidas allí? Porque hay que tener en cuenta que no se trata de delincuentes.

La situación de las personas migrantes en Gjadër, la localidad de Albania donde se ha construido el hotspot, es francamente impactante. No saben por qué están en Albania ni cuánto tiempo estarán recluidas. No pueden recibir visitas. No tienen zonas comunes ni instalaciones deportivas, ni siquiera un trozo de césped por el que pasear.

Intentos de suicidio, emergencias médicas, celdas destrozadas, pero también personas que intentaron coserse los labios: es el pan de cada día. Una persona se bebió una botella entera de champú. (4)

Para lidiar con el estrés, a las personas migrantes les recetan antidepresivos y somníferos. Muchas apenas pueden hablar. (5)

Hasta ahora, desde que abrieron los centros, en 2024, «solo» 256 personas han estado retenidas en Gjadër. La idea de la primera ministra italiana Giorgia Meloni es que se encarcele a 36 000 migrantes al año. Cómo será la situación entonces, ni nos lo podemos imaginar.



¿Qué derechos quedan?

Si preguntamos en Bruselas o en otras capitales europeas sobre el acuerdo entre Italia y Albania, la palabra de moda es «innovador».

Diecisiete líderes gubernamentales europeos hablan en una carta sobre «alianzas innovadoras» para la migración. El Ministerio de Asilo y Migración de los Países Bajos quiere «apostar por formas innovadoras de cooperación en materia de migración, como el acuerdo entre Italia y Albania». Y el primer ministro Dick Schoof asistió a una reunión de países «afines» sobre «soluciones innovadoras» para la migración irregular. (6)

En este contexto, «innovador» significa que, cuando se alcanzan los límites de la ley, es hora de cambiarla. Y de seguir modificándola hasta poder hacer lo que se quiera con las personas migrantes. (7)

Y eso a pesar de que no hay ninguna prueba de que «resuelva» nada. Hasta ahora, el proyecto de Albania no ha tenido ningún efecto en el número de llegadas a Italia ni ha supuesto una gestión más eficaz del sistema de asilo. No en vano, el destacado grupo de expertos europeo CEPS (8) califica el acuerdo como «una mala práctica en materia de política de migración y asilo». «Debe considerarse un modelo que evitar —escriben los investigadores del CEPS (9)—, ya que se caracteriza por una ilegalidad y una inviabilidad generalizadas que socavan tanto su aplicación como su racionalidad».

Pero este acuerdo no tiene nada que ver con consideraciones racionales. No se trata de una gestión más eficaz de los fondos ni de una agilización del proceso de asilo. Lo que el acuerdo representa ante todo es un modelo de cómo acabar con los derechos humanos, debilitar el Estado de derecho europeo y normalizar las posturas de la extrema derecha sobre la migración.

En estos momentos se están elaborando en Europa nuevas leyes que facilitarán este tipo de acuerdos. (10) Así, los obstáculos jurídicos con los que se ha encontrado el Gobierno italiano en Albania sirven para identificar las leyes y normas que deben modificarse.

La pregunta es, pues, qué nos quedará del ordenamiento jurídico de la UE si se normaliza cada vez más el deseo de los políticos europeos de encerrar a los solicitantes de asilo en otros países.

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, califica el acuerdo como un «cambio de paradigma». (11) Y tiene razón: es un cambio, pero hacia un mundo en el que los derechos humanos han dejado de existir.




* Este es un resumen del reportaje «Esposados, enjaulados, abandonados: esta es la “solución innovadora” de Europa para las personas migrantes no deseadas», de Giacomo Zandonini y Maite Vermeulen.


(1) Un «hotspot» es un lugar donde se pueden procesar solicitudes de protección internacional de forma acelerada. Es una combinación entre un centro de solicitud de asilo y una cárcel; los solicitantes no pueden salir del centro.

(2) Según el «criterio de conexión» europeo, solo se puede trasladar a las personas migrantes a un país con el que tengan un vínculo, por ejemplo porque hayan vivido o tengan familia en él.

(3) El correo se hizo público por una «petición Woo». Según la Ley Woo (Ley del Gobierno Abierto), cualquier persona puede solicitar al Gobierno que divulgue información.

(4) Estas historias recuerdan a la «Solución del Pacífico» australiana. A partir de 2001, esta política provocó que las personas migrantes que llegaban en barco a Australia fueran recluidas indefinidamente en instalaciones carcelarias de la isla de Manus (Papúa Nueva Guinea) y el Estado insular de Nauru. Amnistía Internacional describió los centros como «una mezcla tóxica de incertidumbre, detención ilegal y condiciones inhumanas», caracterizada por «una epidemia de autolesiones».



(5) Esto lo vio claramente Anna Strolenberg, diputada del Parlamento Europeo por Volt, cuando visitó el centro en mayo de 2025. «La mayoría de los hombres apenas respondían —cuenta—. Estaban apáticos o hablaban con dificultad. Un hombre se sacó un puñado de medicamentos del bolsillo de los pantalones para mostrárnoslos. Dijo que todos tomaban antidepresivos y somníferos. Algunas de las personas con las que hablamos no sabían qué día era ni cuánto tiempo llevaban encerradas».

En un informe que escribieron las políticas italianas Cecilia Strada y Rachele Scarpa para el Consejo de Europa se lee lo siguiente sobre el centro de Gjadër: «Tras unas semanas en el centro, todos los detenidos manifestaron que tenían importantes problemas emocionales y psicológicos, con una necesidad generalizada de iniciar o intensificar un tratamiento farmacológico, dirigido expresamente a hacer frente a las circunstancias que deben soportar y a poder dormir».

(6) Fuente: Giorgia Meloni en X (17 de octubre de 2024).

(7) Fuente: Heinrich Böll Stiftung: ‘From fast-track asylum to return hubs. The Italy-Albania deal on trial’


(8) Centre for European Policy Studies.

(9) Fuente: CEPS: ‘The 2023 Italy-Albania protocol on extraterritorial migration management’


(10) Como la propuesta de un nuevo Reglamento sobre el retorno, que permite la creación de «centros de retorno» en países ajenos a la UE.

https://verblijfblog.nl/de-externalisering-van-het-eu-asielbeleid-de-italie-albanie-deal-en-een-rechtsgrondslag-voor-terugkeerhubs-in-de-nieuwe-terugkeerverordening/

(11) Fuente: Palazzo Chigi: ‘Vertice Intergovernativo Italia-Albania, scambio di accordi e dichiarazioni alla stampa’ (a partir de 14:50).



Original en neerlandés:










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