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domingo, 21 de febrero de 2021

13 preguntas y un poeta, Juan Tomás Ávila Laurel: «Escribir poesía es responder a un estado. No tiene ningún fin»


 Entrevista publicada en la revista Poémame el 23 de marzo de 2020. 




13 preguntas y un poeta, Juan Tomás Ávila Laurel: «Escribir poesía es responder a un estado. No tiene ningún fin»


El Pen Club Catalán me invitó a asistir al documental El escritor de un país sin librerías que retrata Guinea Ecuatorial, ex-colonia española, a través de la mirada y obra del autor Juan Tomás de Ávila Laurel. Cincuenta y un años después de su independencia, Guinea Ecuatorial vive bajo una de las dictaduras más férreas y longevas del mundo donde, pese a tener una de las rentas per capita más altas de África, Teodoro Obiang controla un país en el que más de la mitad de la población sigue sin acceso al agua potable.

Al finalizar el pase del documental, nos dirigimos al escritor y poeta para realizarle la entrevista que vais a leer a continuación.

¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

Nací en Malabo, Guinea Ecuatorial y empecé a escribir poemas antes de acabar el bachiller. Pero si no hubiera existido el Centro Cultural Hispano Guineano, y en menor medida la Escuela Normal de Magisterio, quizá no hubiera llegado a ser escritor. Y es que en estos centros, sobretodo el primero, se organizaba concursos literarios y cuando supe de su existencia participé y gané. Mi primer libro, titulado simplemente Poemas, se editó con el material galardonado de sendos certámenes literarios. Fue en 1994. Aquel año estaba en la segunda ciudad importante del país estudiando para hacerme enfermero.

En los años siguientes, vuelta a Malabo, escribí artículos para una revista cultural llamada El Patio, y más tardé salió editada mi primera novela La Carga. Debo recordar que en aquellos concursos gané en todos los géneros en que se podía participar. Fueron ellos los que me hicieron tener obras literarias en todos ellos, y así seguí hasta hoy.

¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

Mis primeras lecturas fueron desastrosas, porque tenía muchos nervios, incluso temblaba. Fueron en Malabo. Cuando empecé a hablar en público mejoré, pero no precisamente en recitales, sino sentado dando una charla. Creo que leer de pie no viene bien a un principiante, sobretodo si no va sobrado de arrojo. Desde aquellos principios hasta ahora he recitado en Madrid, en Barcelona, en Ibiza, en México DF y en Milán. En otros sitios he dado ponencias “aprosadas”. Ah, no sé si algún autor me influyó. No me acuerdo mucho de los poemas que he leído, pero sí retengo partes de uno de JRJ, gran maestro.

¿Cómo definiría a su poesía?

Diría que mi historia tiene vocación didáctica, o marcada intención de crónica sentimental, o sentimiento con intención de ser una crónica o un recorrido por nuestras desgracias colectivas. De hecho, uno de mis libros de poesía tiene el título de Historia Íntima de la Humanidad.

¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

No creo que haya cambiado mi lenguaje poético. Creo que al escribir mucha prosa hace que haga dejadez de la poesía, aunque en más de una novela haya mucha poesía. La dejadez es el mucho tiempo que exige la prosa para culminar un libro. Además, durante mucho tiempo escribía artículos sobre la situación de mi país, que no es nada poética.

¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

El mismo poema te dice que está concluido. Hacer un esfuerzo para mejorar cualquier cosa fuera de la inspiración deja en evidencia el intento de forzar la creatividad, y se nota.

¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

Escribir poesía es responder a un estado. No tiene ningún fin.

¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

Depende. Leer en vivo, y poesía, es un acto íntimo y no puede ser considerado un acto rutinario. De hecho, es el único momento en que uno se expone a la vulnerabilidad de ser creador. Por eso, que alguien no pueda o no quiera recitar en público lo entendería.

¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

Avanzaremos con los medios que tengamos. Y está claro que, por lo que dije antes, algunos pueden sentirse más cómodos que ante un público, aunque muchos deben tener el consuelo en creer que allá, agazapado, alguien que no lo ve lo leerá.

¿Podría recomendarnos un poema de otro/a autor/a que le haya gustado mucho?

En un recital que tuvo lugar en la ciudad escocesa de Edimburgo, una mujer leyó un poema en inglés que decía algo así como los dioses vienen. Sólo recordaría el poema o el nombre de la poeta si mirara los archivos, pero cuando me invitaban y me daban a elegir dije que quería escuchar a los autores africanos o a los de Asia y me dieron la entrada para escuchar a una mujer de la India. Debió ser que lo recuerdo porque lo recitó bien.

¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

Estos días estoy corrigiendo dos manuscritos distintos, así que no podría leer. Empecé a leer una crónica sobre Londres de un amigo mío llamado Gómez Pickering.

¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

Que no tenga miedo. En la poesía, y en la escritura, no se puede cometer ningún error. Es imposible cometerlos. O bien, el error es tener miedo de decirlo todo.

¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

No la conozco tanto. Si de cualquier cosa se puede llamar industria no puede ser tan bueno. Es una lástima que crear libros sea lo mismo que producir zapatos. Creo que no debería ser así.

¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

Supongo que no preguntas por alguna razón.

El poema este es del libro Historia Íntima de la Humanidad. Se puede leer más en guineanos.org

xiv

Teodomiro de Rávena

casado y católico,

cayó tres veces

bajo el peso de la afrenta

porque su mujer le ponía cuernos.

Labró fincas

y edificó casas,

y al final pecó

y fue excluido del manso rebaño

por el obispo romano.

Con la fuerza de sus bienes,

fue sacado de los fuegos

y murió con olor de santo.

En los altares está entero:

casado, católico,

cornudo, hereje

y santo.

Muchas gracias Juan Tomás Ávila por haber accedido a la entrevista. A vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado. Gracias por haber llegado hasta aquí.

viernes, 25 de diciembre de 2020

Sábado con una librera, Susana Quiñonero: Llibreria Sa Catòlica, Maó (Menorca)

 El 21 de marzo tuve una entrevista muy interesante con Susana Quiñonero, de la Llibreria Sa Catòlica de Maó (Menorca). Fue publicada en Poémame


Hace años que visito y paso temporadas en Menorca y la librería de referencia cada vez que voy a Maó es Sa Catòlica. De hecho, ahí he hecho dos presentaciones de libros: la traducción al catalán del poemario de Gary Snyder, Les muntanyes són la teva ment y el poemario Fronteras. Así conocí a Susana, siempre dispuesta a ayudar y a facilitar la tarea del cliente y del lector.

¿Cómo decidiste hacerte librera?

No lo decidí. Buscaba trabajo y me seleccionaron.

¿Acaso eres una romántica sin esperanza, como el protagonista de Farenheit 451?

No, para nada. Te vas enamorando, como muestra …

Cuéntanos brevemente la historia de tu librería. ¿Qué tiene de especial?

Yo trabajaba en BCN, en una librería-papelería, en Plaza Molina. Y tenía un cliente. A raíz de él estoy aquí hace 28 años: 23 de asalariada y casi 5 de propietaria. La librería está en el centro de Maó y es del año 1943 y se la conoce por tener publicaciones menorquinas.

¿Cuántos títulos tenéis aproximadamente?

No lo sé, pero creo que son bastantes.
De todo un poco, porque hay clientes mayores y niños, los adolescentes son menos… Menos clientes en invierno. En verano, al estar de vacaciones, hay más…

¿Cuánto tienes de comerciante y cuánto de agente cultural?

Tengo un poco de ambas. De comercial la visión de la compraventa, y de agente cultural tengo un club de cultura y en la librería se hacen presentaciones y talleres tanto de adultos como infantiles.

Dime tres requisitos imprescindibles para ser librera.

Te tiene que gustar trabajar de cara al público, la lectura y todo lo que conlleva el escaparate; saber comprar, cómo y cuánto y saber cuándo un cliente necesita tu ayuda.

¿Cómo haces para recomendar libros?, ¿tus gustos?, ¿la vestimenta de quien te pregunta?, …

Yo siempre he dicho lo mismo, todo depende del estado emocional de cada persona. El momento de un libro es como un perfume, depende de la piel.
Mis gustos dependen de mi estado emocional, pero normalmente son de intriga, de amor, de historia y cuentos.
No tiene nada que ver. Hay gente que viste deportiva o informal y saben lo que quieren y otras personas no, para mí eso no influye. En verano es cuando más gente tengo.

¿Tienes alguna receta para incentivar la lectura?

Depende. Si son niños les pregunto qué tipo de libros desean: de aventuras, cómics… Yo tengo dos hijos y siempre les he dicho que eligieran ellos, pero mirando que fueran apropiados. Leer no es una obligación, es un hobby. Obligación es ir al colegio y aprender. En adultos les pregunto y les ofrezco alguna narrativa corta y ligera para que se entretengan y tengan ganas de leer otro.

¿Crees que los libros digitales están cambiando el mercado?

Sí, pero no para todo el mundo. Hay de todo y lo que te transmite un libro de papel no lo hace el digital.

¿Cuál es el rasgo diferencial de tu librería respecto a otras de la ciudad?

Yo estoy en una isla y aquí más o menos nos conocemos todos en invierno. Y sé por lo que me van a preguntar y el trato con el cliente es personal.

¿Cuál ha sido tu momento más dulce o la anécdota más divertida que has vivido como librera?

Cada día, porque nunca sabes que pasará y quien entrará y lo que te van a preguntar… Abrir cajas de novedades, el escaparate, las presentaciones, los talleres, el club de lectura…

¿Qué es lo que más odias de un/una cliente y de tu profesión?

De un cliente no me gusta cuando hace comentarios gratuitos que son ofensivos, y de mi profesión el contenerme y no contestar al cliente.

Para terminar me gustaría que nos recomendases los tres libros que más te han apasionado y el que nunca volverías a leer.

Recomendaría los siguientes:
“La amaba” . Autora: Anna Gabaldá. Editorial Seix-Barral.
“El señor Ibrahim y las flores del Corán”. Autor: Eric-Emmanuel Schmitt. Editorial Booket.
“Travesuras de una niña mala”. Autor: Mario Vargas Llosa. Editorial De Bolsillo.
“La uruguya”. Autor: Pedro Mairal. Editorial Libros del Asteroide.
El que no acabé y no volvería a leer es: “Veronica decide morir”. Autor: Paulo Coelho Editorial Booket.

Muchas gracias Susana por habernos dedicado un rato a contestar las preguntas y te deseamos mucha suerte en el futuro. Y a vosotros, lectores, no olvidéis pasaros por la calle de Hannover 14, en Maó para saludar a Susana.

Esperamos que hayáis disfrutado y gracias por haber llegado hasta aquí.

domingo, 13 de diciembre de 2020

Camí de Cavalls, de Noemí Morral (Voliana Edicions, 2019)



 El 9 de març em van publicar a Poémame la següent ressenya: 

Camí de Cavalls, de Noemí Morral (Voliana Edicions, 2019)


Camí de Cavalls, la poeta Noemí Morral i tres amigues més, amb motxilla i botes noves, recorren el camí antic que encercla l’illa de Menorca. Un Camí que es va aconseguir gràcies a una llarga lluita d’activistes mediambientals i a les reivindicacions que es van dur a terme durant anys.

L’illa de Menorca és molt més que sol i platges, és un entorn ple de natura i de béns etnològics, arqueològics i paisatgístics on es pot observar la diversitat de la flora i la fauna menorquines. Noemí Morral, poeta de Vic, ens narra aquest viatge pels bells paisatges de l’illa, amb poemes curts i potents, plens de bellesa, d’emoció i d’humanitat, senzills i alhora amb una força brutal juntament amb uns dibuixos que desgranen la essència de la ruta emprada.

La brisa 
bressola la teva espera.
El mar
la fa més lleugera.

Des de la sortida a Cala Mesquida, l’autora i les seves amigues fan un recorregut ple de sensacions, pensaments i emocions mentre gaudeixen del goig de les caminades, dels espais i els seus colors, de la llum i del vent. Cal destacar que gràcies al poemari de la Noemí Morral, nosaltres, lectors i lectores, podrem sentir i assaborir Menorca sense sortir de casa, tot gaudint pas a pas del seu paisatge, els seus ullastres, les seves cales, els seus pobles, la seva gent i el seu vent. Aquest llibre té l’afegitó de convidar-nos a reprendre el camí cap a la consciència del moment present i la connexió amb la natura.

A la vida
vull tenir
mirada de talaia
per no perdre’m
la màgia
​de cap instant.

Noemí Morral va captar la poesia del camí de cavalls i l’ha sabuda transmetre en aquest llibre.

Noemí Morral va dedicar la seva activitat professional a l’economia, però l’any 2015, arran d’un procés de dol per la pèrdua del seu espòs, va sentir la necessitat d’escriure i de dibuixar. Es va retirar una temporada al Marroc i d’aquesta experiència va sorgir el llibre Finestra poètica a Essaouira, al qual seguiria Tornar (2018) quan la poeta s’instal·là a Barcelona. Si voleu tenir més informació, aneu al seu blog: Noemí Morral.

Podeu aconseguir Camí de Cavalls a la web de Voliana Edicions.

domingo, 6 de diciembre de 2020

Sábado con un librero, Eric del Arco: Llibreria Documenta, Barcelona

El 7 de marzo de 2020, la revista Poémame me publicó esta entrevista.


En 1975, Documenta abrió sus puertas dispuesta a ser una librería diferente, especializada en literatura, arte y ciencias humanas. Era una ventana de aire fresco a la libertad para muchos que nos adentramos en la adolescencia en aquella época. Era de las pocas librerías donde se podían encontrar libros en catalán, castellano, inglés y francés. Además, la localización de la librería era inmejorable: junto a las Rambles. Con los años, la especulación inmobiliaria y la conversión de Barcelona en un parque temático turístico, librerías como Documenta y otros espacios emblemáticos tuvieron que huir del centro histórico de la ciudad para trasladarse a otras zonas de Barcelona, la calle Pau Claris 144.

A finales del año 2013, la librería logró lo que parecía imposible, reunir en menos de dos meses más de 80.000 euros, 40.000 de ellos gracias a las donaciones de particulares que se volcaron con la causa, empujados tan solo por el amor hacia su librería.

Desde 1980, convocan el Premi Documenta, actualmente en colaboración con L’Altra Editorial, destinado a autores y autoras jóvenes, menores de 35 años.

En los últimos años decidí hacer mis reservas y compras de libros por correo electrónico y siempre me sorprendió que el librero de Documenta, Eric del Arco, firmase sus mails como ‘aprenent de llibreter’ o ‘aprendiz de librero’. Por ello, me animé a entrevistarle.

¿Cómo decidiste hacerte librero?, ¿acaso eres un romántico sin esperanza como el protagonista de Farenheit 451?

Fue una reacción instantánea a un anuncio que vi en Facebook. Josep Cots anunciaba, via Albert Forns, que una librería histórica buscaba un librero joven. No se qué quería decir por joven, porque yo tenia en 2013… 38 años. Pero yo lo leí como una señal. Yo estaba trabajando como ingeniero y nunca había pensado en dedicarme a librero. Pero fui a la Documenta, de la que ya era cliente y le comenté a Cots que estaba interesado. Me explicó que no sólo buscaba un socio para continuar con la librería; era necesario trasladar la Documenta! El proyecto era en sí mismo una inconsciencia, porque si no funcionaba nos podía dejar a los dos en una situación difícil a nivel económico y personal. Pero nos lanzamos a ello y tanto en aquel momento como ahora, pasados cinco años, solo podemos decir que por suerte los clientes nos han acompañado y que no estábamos equivocados.

Cuéntanos brevemente la historia de tu librería, ¿qué tiene de especial?

La Documenta nace con la transición, en 1975. En su momento fue la librería más moderna de la ciudad y transgredió muchas tradiciones no escritas. La cantidad de mesas para novedades, la situación junto a la Rambla, la total accesibilidad a los libros no eran una cosa tan normal hace cuarenta y cinco años. Desde ese momento hasta 2013 la librería pasó de ser la más moderna a ser un pequeño clásico de la ciudad, sin dejar de ser la misma Documenta, con Josep Cots y Ramon Planas al frente. Otras librerias recogieron el testigo de ser las más modernas, como Laie o la Central. Pero la Documenta se mantuvo como la más pequeña de las grandes librerías de Barcelona o la mas grande de las pequeñas librerías.

Este mismo espíritu se ha mantenido tras el traslado a l’Eixample. De la misma manera que la librería Jaimes se movió y se mantuvo igual, nosotros hemos conseguido que la Documenta sea la misma y a la vez nueva.

 ¿Cuántos títulos tenéis aproximadamente?

Depende del momento del año, entre 20.000 y 15.000 títulos, que no ejemplares.

¿Cómo es el/la cliente tipo de la librería?

No creo que tengamos un cliente modelo. Hay muchos clientes en la Documenta y esa diversidad nos hace fuertes. Evidentemente, es un público lector. Y por la distribución de la librería, con una preferencia por el ensayo, aunque si miras los números de final de año, la narrativa es lo más vendido en volumen. Pero lo principal es que tenemos desde vecinos del barrio a visitantes puntuales que vienen a Barcelona a pasar el domingo y tienen la Documenta como su librería de cabecera.

¿Cuánto tienes de comerciante y cuánto de agente cultural?

Yo creo que lo principal en el trabajo de llevar la librería es el espíritu de comerciante. Elegir bien los libros, valorar lo que se queda en las mesas y de fondo, rotar los libros, cambiar los escaparates, buscar acciones que den visibilidad a la librería… Y luego viene la labor de dinamización cultural. Es cierto que el simple hecho de hacer de comerciante de libros, que es lo que significa ser librero, implica un trabajo de agente cultural, porque situar los libros de una manera u otra, y elegir los libros según un criterio propio, es lo que nos hace agentes culturales. 

Dime tres requisitos imprescindibles para ser librero.

Paciencia, capacidad de trabajar en continua multitarea y la capacidad de disfrutar leyendo en cualquier lugar que no sea la libreria, donde casi nunca se puede leer.

¿Cómo haces para recomendar libros?, ¿tus gustos?, ¿la vestimenta de quien te pregunta?, …

Yo solo recomiendo los libros que he leído. Y comento las intuiciones o los comentarios recibidos de otros clientes o de reseñas, programas de radio, periódicos. Por suerte, mis gustos son variados y disfruto leyendo aquello que considero que está bien escrito, sin importar, inicialmente el tema.

¿Tienes alguna receta para incentivar la lectura?

No. En realidad, yo lo comparo con el deporte. A mí me gusta leer y no me gusta hacer ningún deporte. Andar y pasear a lo sumo. Pero no se porqué soy así. Simplemente, los condicionantes iniciales y un cúmulo de circunstancias me hacen así. Pero conozco gente que es feliz haciendo deporte y que no lee. Y conozco otros que leen y hacen deporte y son felices con las dos actividades. Por tanto, no tengo una respuesta coherente. 

¿Crees que los libros digitales están cambiando el mercado?

No. No realmente. Han conseguido una parte, por su parte práctica en el tema del peso. Pero hay que valorar cuantos libros digitales que se leen son comprados y cuantos son descargados. No dejan de ser bibliotecas. Y el hecho que tengamos bibliotecas no se ve como algo malo para la librería. El libro es un objeto mágico que nos acompaña en la vida. No es solo leerlo. Es poseerlo. Forma parte de una manera de ser.

¿Cuál es el rasgo diferencial de tu librería respecto a otras de la ciudad?

Que es de una medida humana sin dejar de ser una librería que aspira a tener todas las novedades de las secciones de ficción y de no-ficción. Y como medida humana entendemos que todos los que trabajamos en la librería sabemos donde encontrar cada libro y también sabemos lo que tenemos y lo que probablemente no tenemos. Esto nos permite ser muy dinámicos.

¿Cuál ha sido tu momento más dulce o la anécdota más divertida que has vivido como librero?

Hay muchas pequeñas historias que soy incapaz de recordar. Pero sí que me quedo con muchas caras de felicidad cuando alguien encuentra el libro que busca. Hay libros que son tesoros para una persona y cuando los encuentra, la vida le da un momento de emoción máxima que nos llega a nosotros, que le vendemos ese tesoro.

¿Qué es lo que más odias de un/a cliente y de tu profesión?

Mas que odiar, me sorprende que algunas veces aparezca alguien pidiendo un libro con una seguridad absoluta en el tono de voz que indica que el libro que pide es conocido en el mundo entero. Pero a mí no me suena de nada y eso me genera una sensación de inferioridad que no me quito de encima hasta comprobar que es un libro o bien jamás publicado aquí o bien que se publicó hace más de treinta años y que lleva 20 descatalogado. Antes de pedir un libro así y destruir mi amor propio, deberían advertir que ya saben, porque lo saben, que el libro es antiguo o no está traducido.

Para terminar me gustaría que nos recomendases los tres libros que más te han apasionado y el que nunca volverías a leer.

Dublineses, de Joyce; Vida y destino de Grosmann y El señor de los anillos de Tolkien.

El libro que no volvería a leer lo he olvidado. No dejo espacio para recordar aquello que es malo.

Muchas gracias Eric por habernos dedicado un rato a contestar las preguntas y te deseamos mucha suerte en el futuro. Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado y gracias por haber llegado hasta aquí, solo nos queda recomendaros que no dejéis de pasar por la calle Pau Claris 144 y visitar la librería Documenta y disfrutar con una breve charla con su aprendiz de librero.

domingo, 15 de noviembre de 2020

‘La fortalesa del gram’ de l’Albert Planelles


 

El 24 de febrero de 2020, Poémame me publicó esta reseña 

‘La fortalesa del gram’ de l’Albert Planelles (Témenos edicions)


Albert Planelles i Vellvé nasqué a Barcelona el 14 de desembre de 1955. Està jubilat des del desembre de 2015, però no ens el creiem perquè no ha parat d’escriure i publicar. Els professors i els poetes no es jubilen mai. És llicenciat en Història moderna i contemporània i Catedràtic de Llengua i Literatura Catalanes a l’Institut Montserrat de Barcelona. El mes de març de l’any 2018 ja el vam entrevistar a la nostra revista.

«He escrit -confessa- des dels divuit anys, però desordenadament i amb interrupcions molt llargues. Quan tenia els fills petits no escrivia». Ara, no té aturador, afortunadament: el 2012, Parnass Edicions publicà Converses amagades, el 2013, Tèmenos Edicions El camí que desa les hores. La mateixa editorial el 2015 edita Els ulls de l’ombra, el 2017 Quadern de nit. El setembre de 2018, Tèmenos Edicions publicà Raig dins de la col·lecció Lai. Podem trobar poemes seus a la Terra sagna. L’u d’octubre dels poetes, publicat el 2018 per Edicions de l’Albí i a Versos de acogida/Versos d’acollida, sobre la crisi de les persones refugiades, editat també el 2018 per la Fundació BarcelonActua.

La fortalesa del gram, publicat per Témenos edicions a les acaballes de l’any 2019, parla, en paraules de n’Albert Planelles, del revers humà, l’altra cara d’allò que es veu. El revers viu en l’ambivalència, no és unívoc, sinó un gresol de contradiccions. És el terriori de l’ombra, de les ombres que ens acompanyen, l’esquerpitud i les recances. En aquest magma bullent, també hi nia la memòria personal, la munió de records de la vida.

El llibre està dividit en dues parts: El temps esquerp (el revers 1) amb 21 poemes i Cançons de gesta (el revers 2) amb 21 poemes més. Un pròleg de Marta Pérez i Sierra i una part final de Comentaris i endreces.

Ja a l’inici, el poeta ens aclareix el significat de ‘gram’ en el context del seu poemari: Herba de la família de les gramínies, amb llargs estolons, beines foliars piloses i de dos a set espigues reunides al capdamunt de la tija fent una inflorescència digitada, molt comuna en camps i terrenys abandonats, preferentment humits, que forma part de les gespes dels jardins.

Els seus poemes, en aquest llibre, són el revers de les monedes, són recerques d’allò amagat, allò que costa arrencar, com el gram: els dubtes, les incerteses, la memòria, els records.

Arrapat al cos amb la fortalesa

de l’arrel i els sentits

viu el so

dels recolzes del desig.

La veu muda que s’alça

en el revers constant.

L’esperança immutable,

les flames del càntic.

Els braços del silenci

abracen els límits de l’infinit.

La fortalesa del gram gira, com tota la seva poesia, al voltant de la vida mateixa: la mort, la solitud, l’enyorança, l’incertesa; temes eterns des de l’inici dels temps.

Plovisquejava

pessigolleig d’agulles,

sagetes blanes.

Les gotes com paraules

amb duresa de culpa.

Malgrat que la natura és un element freqüent a la seva poesia, ell es considera un nen de pis del Guinardó, d’una època grisa en què les coses no es podien dir ni als pares, en què l’escola fou sempre un lloc de por i angúnia, de patiment. Va ser gràcies a les excursions amb la seva família als Pirineus que va descobrir la natura. Una natura no com a un espai ideal o mític, sinó com una porta d’entrada a la reflexió personal a través de la poesia. Una poesia que li serveix per repensar la vida i dir allò que no pot, ni vol, expressar en la llengua estàndard.

El mar fa olor

de cel tebi i gust de menta…

La segona part, el segon envers, ens situa en els records tendres de la família i la natura barrejats amb els malsons de l’infantesa a l’escola de l’època franquista.

De vegades, la vida era una por,

una roda de sínia

o un eco que rebotia

per totes les parets de casa…

Durant la seva lectura, em vaig sentir identificat amb un poema que em transportà a la meva època escolar i la imatge del capellà del col.legi.

Escrius amb el pervers

enginy de la plumilla

en els pupitres blanc i negre.

Cel soterrani amb esgarips

gravats a la paret

-camins de fred-

i esglais de sutge.

El bufó es fixava en tu

i la llum era al carrer.

Burot, ulleres fosques,

el bigotet franquista

juga al petit dictador estarrufat,

al sublim sacrifici

d’enfortir ànimes porugues.

Llegir la poesia de l’Albert Planelles és sempre un valor segur, el seu ús del llenguatge és impecable i té una riquesa que et fa gaudir de les paraules més enllà del seu significat. Aprofiteu-lo, no és fàcil trobar escriptors d’aquesta categoria.

Un darrer suggeriment, compreu i llegiu La fortalesa del gram, no us decebrà.