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miércoles, 25 de febrero de 2026

Esposados, enjaulados, drogados: esta es la «solución innovadora» de Europa para el asilo*


 Autora: Maite Vermeulen

Traducción: Àngels Oliveras



Imagínate: un Gobierno que lleva a personas migrantes, esposadas como delincuentes, a bordo de un buque de la marina hasta una cárcel de un país en el que nunca han estado.

Imagínate: un juez reprende al Gobierno, pero este sigue adelante sin inmutarse y denuncia en los medios de comunicación que los jueces, con sus sentencias, ponen en peligro la seguridad nacional.

Imagínate: no se permite al mundo exterior tener contacto con las personas migrantes, que están enjauladas y sedadas.

Esto te sonará a noticia de los Estados Unidos en plena era Trump, ¿verdad? A algún desconcertante espectáculo fascista que tiene lugar al otro lado del océano, ¿verdad?

Pues no es así. No es una historia estadounidense. Esta historia transcurre en Europa.

Y pasa al margen del foco mediático. Está cuidadosamente protegida de la interferencia de organizaciones de derechos humanos y organismos legisladores. Con una estructura jurídica tan compleja que casi nadie logra entenderla.

Durante el último año, junto con el periodista italiano Giacomo Zandonini, investigué el acuerdo migratorio que Italia firmó con Albania. Un acuerdo que la mayoría de los países de la UE, incluidos los Países Bajos, consideran un ejemplo «innovador» de cómo trataremos en un futuro a las personas migrantes que quieran llegar a Europa.

Si analizamos ese «modelo innovador», vemos cómo se pisotean no solo los derechos de las personas migrantes, sino también el propio Estado de derecho. Y que la falta de transparencia es la base de este proyecto para un nuevo enfoque europeo de la migración.



Tramitación de solicitudes de asilo fuera de la UE

En virtud del acuerdo entre Italia y Albania, llamado formalmente el «Protocolo sobre el refuerzo de la cooperación en materia de migración», Italia ha construido dos «instalaciones» en territorio albanés para «gestionar» a las personas migrantes: un centro de registro en la ciudad portuaria de Shëngjin y un «hotspot»(1) y centro de expulsión en la localidad de Gjadër.

El objetivo: interceptar en el mar a las personas migrantes que se dirigen a Italia y llevarlas a Albania, un país que no pertenece a la UE. Desde allí, se les deniega el asilo mediante un procedimiento rápido y se las deporta cuanto antes a su país de origen.

Italia lleva desde octubre de 2024 intentando poner en práctica este sistema, pero no se le ha permitido. Entre otros motivos, porque Italia no puede retener a una persona durante más de 48 horas sin orden judicial. O porque estas personas no tienen ningún vínculo con Albania (2). Los jueces italianos y europeos han rechazado una y otra vez el internamiento de personas migrantes en Albania. Y una y otra vez, el Gobierno italiano ha buscado resquicios legales para eludir esta prohibición.

Otros países europeos siguen con gran interés este tira y afloja. «¡Por favor, manténganme al tanto de los acontecimientos, ya que, en mi opinión, se pueden extraer buenas lecciones de ello!», escribe un funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores neerlandés en un correo electrónico interno. (3)

Y es que los Gobiernos europeos llevan años buscando un modelo que les permita dejar de alojar a los solicitantes de asilo en territorio de la UE. Por ejemplo, en 2022, los británicos cerraron con Ruanda un acuerdo que fue bloqueado en el último momento por un juez, cuando los solicitantes de asilo ya estaban en el avión. La ministra neerlandesa de Comercio Exterior y Cooperación al Desarrollo, Reinette Klever (PVV), habló en 2024 de un acuerdo con Uganda para acoger a solicitantes de asilo (Uganda aún no estaba al corriente de ello).

Incluso el mayor partido de los Países Bajos, D66, que mantiene posturas relativamente progresistas en materia de migración, afirma en el borrador del acuerdo de gobierno con el CDA que aspira a un sistema «en el que las solicitudes de asilo puedan presentarse y tramitarse fuera de Europa».



Intentos de suicidio y celdas destrozadas

Pero la pregunta es: ¿de verdad es deseable tramitar las solicitudes de asilo en un centro de detención de un país lejano? ¿Cómo afecta eso a las personas recluidas allí? Porque hay que tener en cuenta que no se trata de delincuentes.

La situación de las personas migrantes en Gjadër, la localidad de Albania donde se ha construido el hotspot, es francamente impactante. No saben por qué están en Albania ni cuánto tiempo estarán recluidas. No pueden recibir visitas. No tienen zonas comunes ni instalaciones deportivas, ni siquiera un trozo de césped por el que pasear.

Intentos de suicidio, emergencias médicas, celdas destrozadas, pero también personas que intentaron coserse los labios: es el pan de cada día. Una persona se bebió una botella entera de champú. (4)

Para lidiar con el estrés, a las personas migrantes les recetan antidepresivos y somníferos. Muchas apenas pueden hablar. (5)

Hasta ahora, desde que abrieron los centros, en 2024, «solo» 256 personas han estado retenidas en Gjadër. La idea de la primera ministra italiana Giorgia Meloni es que se encarcele a 36 000 migrantes al año. Cómo será la situación entonces, ni nos lo podemos imaginar.



¿Qué derechos quedan?

Si preguntamos en Bruselas o en otras capitales europeas sobre el acuerdo entre Italia y Albania, la palabra de moda es «innovador».

Diecisiete líderes gubernamentales europeos hablan en una carta sobre «alianzas innovadoras» para la migración. El Ministerio de Asilo y Migración de los Países Bajos quiere «apostar por formas innovadoras de cooperación en materia de migración, como el acuerdo entre Italia y Albania». Y el primer ministro Dick Schoof asistió a una reunión de países «afines» sobre «soluciones innovadoras» para la migración irregular. (6)

En este contexto, «innovador» significa que, cuando se alcanzan los límites de la ley, es hora de cambiarla. Y de seguir modificándola hasta poder hacer lo que se quiera con las personas migrantes. (7)

Y eso a pesar de que no hay ninguna prueba de que «resuelva» nada. Hasta ahora, el proyecto de Albania no ha tenido ningún efecto en el número de llegadas a Italia ni ha supuesto una gestión más eficaz del sistema de asilo. No en vano, el destacado grupo de expertos europeo CEPS (8) califica el acuerdo como «una mala práctica en materia de política de migración y asilo». «Debe considerarse un modelo que evitar —escriben los investigadores del CEPS (9)—, ya que se caracteriza por una ilegalidad y una inviabilidad generalizadas que socavan tanto su aplicación como su racionalidad».

Pero este acuerdo no tiene nada que ver con consideraciones racionales. No se trata de una gestión más eficaz de los fondos ni de una agilización del proceso de asilo. Lo que el acuerdo representa ante todo es un modelo de cómo acabar con los derechos humanos, debilitar el Estado de derecho europeo y normalizar las posturas de la extrema derecha sobre la migración.

En estos momentos se están elaborando en Europa nuevas leyes que facilitarán este tipo de acuerdos. (10) Así, los obstáculos jurídicos con los que se ha encontrado el Gobierno italiano en Albania sirven para identificar las leyes y normas que deben modificarse.

La pregunta es, pues, qué nos quedará del ordenamiento jurídico de la UE si se normaliza cada vez más el deseo de los políticos europeos de encerrar a los solicitantes de asilo en otros países.

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, califica el acuerdo como un «cambio de paradigma». (11) Y tiene razón: es un cambio, pero hacia un mundo en el que los derechos humanos han dejado de existir.




* Este es un resumen del reportaje «Esposados, enjaulados, abandonados: esta es la “solución innovadora” de Europa para las personas migrantes no deseadas», de Giacomo Zandonini y Maite Vermeulen.


(1) Un «hotspot» es un lugar donde se pueden procesar solicitudes de protección internacional de forma acelerada. Es una combinación entre un centro de solicitud de asilo y una cárcel; los solicitantes no pueden salir del centro.

(2) Según el «criterio de conexión» europeo, solo se puede trasladar a las personas migrantes a un país con el que tengan un vínculo, por ejemplo porque hayan vivido o tengan familia en él.

(3) El correo se hizo público por una «petición Woo». Según la Ley Woo (Ley del Gobierno Abierto), cualquier persona puede solicitar al Gobierno que divulgue información.

(4) Estas historias recuerdan a la «Solución del Pacífico» australiana. A partir de 2001, esta política provocó que las personas migrantes que llegaban en barco a Australia fueran recluidas indefinidamente en instalaciones carcelarias de la isla de Manus (Papúa Nueva Guinea) y el Estado insular de Nauru. Amnistía Internacional describió los centros como «una mezcla tóxica de incertidumbre, detención ilegal y condiciones inhumanas», caracterizada por «una epidemia de autolesiones».



(5) Esto lo vio claramente Anna Strolenberg, diputada del Parlamento Europeo por Volt, cuando visitó el centro en mayo de 2025. «La mayoría de los hombres apenas respondían —cuenta—. Estaban apáticos o hablaban con dificultad. Un hombre se sacó un puñado de medicamentos del bolsillo de los pantalones para mostrárnoslos. Dijo que todos tomaban antidepresivos y somníferos. Algunas de las personas con las que hablamos no sabían qué día era ni cuánto tiempo llevaban encerradas».

En un informe que escribieron las políticas italianas Cecilia Strada y Rachele Scarpa para el Consejo de Europa se lee lo siguiente sobre el centro de Gjadër: «Tras unas semanas en el centro, todos los detenidos manifestaron que tenían importantes problemas emocionales y psicológicos, con una necesidad generalizada de iniciar o intensificar un tratamiento farmacológico, dirigido expresamente a hacer frente a las circunstancias que deben soportar y a poder dormir».

(6) Fuente: Giorgia Meloni en X (17 de octubre de 2024).

(7) Fuente: Heinrich Böll Stiftung: ‘From fast-track asylum to return hubs. The Italy-Albania deal on trial’


(8) Centre for European Policy Studies.

(9) Fuente: CEPS: ‘The 2023 Italy-Albania protocol on extraterritorial migration management’


(10) Como la propuesta de un nuevo Reglamento sobre el retorno, que permite la creación de «centros de retorno» en países ajenos a la UE.

https://verblijfblog.nl/de-externalisering-van-het-eu-asielbeleid-de-italie-albanie-deal-en-een-rechtsgrondslag-voor-terugkeerhubs-in-de-nieuwe-terugkeerverordening/

(11) Fuente: Palazzo Chigi: ‘Vertice Intergovernativo Italia-Albania, scambio di accordi e dichiarazioni alla stampa’ (a partir de 14:50).



Original en neerlandés:










domingo, 29 de septiembre de 2024

Què és realment el racisme (pista: no es troba ni en allò que es pensa ni en allò que es fa)



OluTimehin Adegbeye*

Traducció: Àngels Oliveras 


Ser amable amb les persones negres no és suficient per anomenar-se antiracista. Tampoc no ho és ser una persona negra. Només ets antiracista si lluites perquè les persones negres puguin ser tan lliures com les blanques.


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Fa quatre anys vaig anar a Salvador de Bahia, la regió més negra del Brasil (1), per assistir a un congrés. Vaig arribar uns dies abans i el bell resort amb tot inclòs bullia d'activitat. Mentre passejava per la platja, em banyava a la piscina i demanava begudes al bar, m'anava sentint cada cop més incòmoda. I és que els altres convidats no deixaven de mirar-me fixament, bocabadats. Vaig créixer a Lagos, així que estava acostumada a les mirades descarades (2), però això, d'alguna manera, ho vivia diferent.


L'endemà al matí, mentre esmorzava i whatsappejava divertida amb els meus amics de Nigèria explicant-los allò de les mirades d'estranyesa, de sobte vaig veure algú amb la pell tan fosca com la meva. Era la dona que estava fregant el terra.


El racisme és la raó de totes aquestes mirades. El racisme és també la raó per la qual la dona netejava el terra. Però moltes persones no entenen què té a veure una cosa amb l'altra, fins i tot persones que són objectiu del racisme, persones com els amics nigerians amb què whatsappejava.


El meu país és un dels estats negres més poblats del món. Està en una zona assolada per la malària, cosa que ha impedit que les potències colonitzadores s'estableixin aquí; com a resultat, els nigerians, igual que els blancs, no patim un racisme manifest a la vida quotidiana. I això vol dir que la majoria de nosaltres, com la majoria dels blancs, només tenim una comprensió superficial del que és realment el racisme. (3)


Mentre observava aquella altra dona de pell fosca fregar el terra, em vaig adonar que ningú la mirava com em miraven a mi. Era com si fos invisible.


Molta gent pensa que el racisme es troba en l'actitud o les creences, o fins i tot en el comportament. I no és així. El racisme és un sistema. De fet, les actituds, les creences o els comportaments poden ser resultat del racisme. Però el racisme és més que això: és una jerarquia socioeconòmica creada al seu moment per l'elit europea per justificar l'explotació, la deshonra i l'assassinat d'africans mitjançant l'esclavatge. 


Així, doncs, el racisme va sorgir de l'esclavitud, però encara existeix. El racisme sistèmic fa que algunes persones sentin un rebuig no fonamentat cap a les persones negres, les vegin com a inferiors o les tractin malament. Però tot això només són actituds racistes, no és el racisme en si.


La raça es va inventar per justificar l'esclavatge 


Fa mig mil·lenni, quan va sorgir l'esclavatge, la «raça» encara no existia. La manera com la gent es veia a si mateixa depenia de circumstàncies socials o polítiques: eren súbdits d'un rei, membres d'un grup o d'una nació, o se sentien connectats amb la terra on havien viscut els seus avantpassats.


El concepte de raça era irrellevant perquè, tal com ha demostrat la ciència, es tracta d'una invenció socioeconòmica força recent, sense cap fonament biològic, fisiològic ni genètic. (4)


Abans que hi hagués «persones negres» hi havia africans esclavitzats. I en anar prenent forma el racisme, derivat de l'esclavatge, els «negres» van quedar relegats al lloc més baix de la jerarquia. Aquesta és l'essència del racisme: que durant els darrers cinc-cents anys, la riquesa de les persones blanques s'ha produït mitjançant el patiment i la mort de persones negres. Els europeus van convertir els africans en propietat privada i van buscar una manera de justificar-ho i institucionalitzar-ho. Per això van idear una ficció sobre les persones que esclavitzaven.


Malgrat totes les proves en contra, els traficants d'esclaus insistien que les persones africanes eren per naturalesa violentes, mandroses, estúpides, sexualment degenerades, brutes, deshumanitzades i fins i tot animals. Aquesta animalitat era especialment important, ja que l'esclavatge consistia, de fet, a segrestar éssers humans per després obligar-los a fer feines agrícoles en les mateixes condicions que els animals.


Els traficants d'esclaus van fer servir l'església, el món acadèmic i altres institucions per propagar aquestes idees. De cop i volta, la mida del crani i el cervell «africans» va adquirir interès, i es van trobar «proves» de la inferioritat del nostre intel·lecte. Es proclamava que la forma del nostre nas, l'amplada del nostre front, la musculatura del nostre cos, la distribució del greix als nostres malucs i natges (5), la mida del nostre penis i la longitud dels nostres llavis vaginals demostraven la nostra inferioritat .


I tot això perquè els europeus poguessin guanyar diners amb la mà d'obra africana a Amèrica i el Carib sense haver d'enfrontar-se a la violència a què exposaven altres éssers humans. Si no se sentien culpables per marcar els seus bous sense ànima ni per creuar els seus cavalls premiats, tampoc no se sentirien culpables per fer el mateix amb els africans.


En poc temps, els europeus es van convèncer a si mateixos que l'esclavatge «elevava» els africans d'una pura animalitat a una mena de subhumanitat, (6) i en fer-ho, es presentaven com a bondadosos salvadors d'una «raça» primitiva que seria salvatge sense la supervisió dels blancs. Durant segles, les persones africanes i afrodescendents van ser esclavitzades, explotades i criminalitzades. (7)


El racisme ha evolucionat, però l'essència continua sent la mateixa: ser africà, ser racialitzat com a persona negra, és viure en un sistema on preval l'eurocentrisme.


No cal ser una persona racista per ser racista


Durant els pocs dies que vaig estar a Bahia, vaig entaular una relació amistosa amb el bàrman que treballava a les nits. Era mestís, i quan em veia se li il·luminava la cara del tot. Però la seva actitud canviava cada cop que una persona blanca s'acostava a la barra del bar. Fins i tot quan m'estava servint a mi, ho deixava tot per ocupar-se de servir el client blanc. Especialment tenien preferència les dones blanques, i la meva beguda havia d'esperar fins que ell comprovés una vegada i una altra que tot era del gust de les senyores.


Al bàrman li semblava agradar veure'm allotjada al resort (probablement pel mateix motiu pel qual amb els blancs passava el contrari). Però això no canviava el fet que, a la jerarquia racista, el meu lloc «legítim» no era ser a la barra del bar, sinó fregant el terra. 


Tant se val que jo fos una hoste de pagament, exactament igual que les persones cremades pel sol que em feien sentir tan incòmoda amb la seva hostilitat; ni que el gerent blanc tingués la mateixa responsabilitat d'assegurar-se que jo estigués satisfeta com a clienta; ni que els recepcionistes, cambrers i personal del bar, tots blancs, em tractessin de forma professional i amable. Ni tampoc importava si jo els «queia bé» a aquestes persones. El resort era racista perquè es mantenia en plena vigència la jerarquia antinegra del valor humà que tan bé coneixem per l'esclavatge.


I atenció, fins i tot a Nigèria –un país amb gairebé 200 milions de persones negres– he experimentat aquest mateix tracte: de clienta de segona classe, a restaurants «orientats a una clientela específica». Durant un sopar amb un company de feina blanc, em van confondre amb una prostituta. A la meva millor amiga li preguntaven constantment «quant?» a Florència, mentre anava caminant cap a casa seva. He assistit a jornades de portes obertes a escoles de Lagos on els fullets estaven plens de fotografies de quatre nens no negres, que només representen l'1% de l'alumnat. I les imatges dels productes per a nadons de la meva filla eren sempre de nadons blancs.


Totes aquestes coses són racistes, però estic segura que són poques les persones involucrades en aquestes situacions que odien activament les persones negres o en tenen una mala opinió. Simplement formen part d'un sistema que promou i protegeix el poder eurocèntric en negar, o en el millor dels casos qüestionar, la humanitat dels africans i els afrodescendents.


En aquest món no cal ser una persona racista per ser racista; el que és racista és mantenir-se passiu i permetre així que el racisme continuï.


El racisme no és una actitud (i l'antiracisme tampoc)


El racisme va ser creat per alleujar l'estrès que suposa segrestar i matar éssers humans africans. Per tant, la culpa blanca –o qualsevol altre sentiment que les persones blanques puguin alimentar– no serveix per combatre el racisme. Igual que el racisme no rau en allò que es fa o es pensa dels africans o afrodescendents, ni del comportament cap a ells en una situació concreta, tampoc no cal confondre els sentiments amistosos o benèvols cap a nosaltres amb l'antiracisme. 


Pitjor encara, aquests sentiments representen sovint tot al contrari. Ja es tracti del voluntari que està convençut que pot «salvar Àfrica» amb bones intencions (8), sense estar gens qualificat; del solter de Tinder per a qui «el color no existeix» i per demostrar-ho publica una foto seva envoltat de nens negres, o del cor infantil neerlandès que va intentar ajudar la infància africana cantant «Un nen de sota l'equador / és un simple captaire» . (9) La caritat blanca sol tenir arrels racistes.


El racisme existeix per mantenir una relació de poder extremadament desigual, en què les persones blanques desposseeixen les persones afrodescendents del seu valor humà i les assassinen. No n'hi ha prou –de fet, és un error– pensar que el racisme tracta només del color de la pell, les idees negatives i la discriminació.


L'antinegritud (10) és l'eix al voltant del qual gira el racisme. Les úniques conductes, creences o accions que són significatives per lluitar contra el racisme són les que mostren que les persones negres són «persones». Nosaltres, com a persones, hauríem de poder fer allò que vulguem i gaudir dels mateixos recursos i llibertats que totes les altres persones. 


Per ser antiracista no n'hi ha prou de conèixer persones negres, tenir-hi amistat o relacions amoroses o, simplement, tractar-les amb amabilitat. (11)


Ni tan sols n'hi ha prou de ser una persona negra. Ser antiracista és lluitar activament per la seguretat de les persones negres, la prosperitat de les persones negres, la salut de les persones negres, la innocència de les persones negres, la llibertat de les persones negres, el benestar de les persones negres i la vida de les persones negres.


El racisme té poc a veure amb els sentiments o el color, i molt amb el poder, els guanys i la llibertat. (12)


L'antiracisme s'oposa activament a qualsevol cosa que ens negui a les persones negres l'accés a la dignitat i als recursos. L'antiracisme consisteix a garantir que tinguem la llibertat de viure de debò i l'espai per viure sense preguntar-nos com seguim vius. (13) I d'assegurar la possibilitat d'una vida que ens faci «voler» seguir vivint.


Les persones blanques –com a categoria social– ja tenen tot això, visquin on visquin: a Europa, a Bahia o a Lagos. Les persones negres també mereixem aquesta llibertat, i no només una mica, ja que aquest món s'ha construït sobre les nostres esquenes. (14)


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* OluTimehin Adegbeye és una escriptora i conferenciant nigeriana especialitzada en drets i justícia a les àrees de gènere, sexualitat i desenvolupament urbà. La seva xerrada TED Who belongs in a city? (A qui pertany la ciutat?) té més de dos milions i mig de visualitzacions i va ser triada per TED com una de les xerrades més destacades del 2017.


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Article original en anglès: «What racism realis (hint: it's not your attitude or belief)», publicat a The Correspondent el 20 de juny de 2020. 


https://thecorrespondent.com/547/what-racism-really-is-hint-its-not-your-attitude-or-belief/72360815054-05dfaa39

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(1) El Brasil té la major població d'origen africà fora d'Àfrica, principalment al Salvador. Situada a la costa de Bahia, Salvador va ser la primera capital del país i va servir com a centre per al tràfic d'esclaus al Brasil.


https://cetacademicprograms.com/college-study-abroad/student-voices/brazil/


(2) En aquest article descric alguns dels aspectes distintius de la vida a la meva ciutat natal.

https://thecorrespondent.com/378/why-social-distancing-wont-work-for-us


(3) En aquest assaig, Panashe Chigumadzi explora àmpliament la manera com diferents experiències colonials modelen la comprensió de la raça per part dels africans continentals.

https://africasacountry.com/2019/04/why-im-no-longer-talking-to-nigerians-about-race


(4) Aquest article descriu el segrest d'africans i el seu trasllat a Amèrica del Nord en termes passius com arribar i ésser integrat, però explica clarament el mite de la raça des d'un punt de vista genètic.

https://www.sapiens.org/biology/is-race-real/


(5) Sara Baartman va ser exhibida, tant en vida com després de la mort, per satisfer la curiositat racista sobre el seu cos.

https://www.blackpast.org/global-african-history/baartman-sara-saartjie-1789-1815/


(6) John C Calhoun va escriure: «Mai abans la raça negra d'Àfrica Central, des de les albors de la història fins avui, ha assolit una condició tan civilitzada i tan millorada, no només físicament, sinó moralment i intel·lectualment».

https://www.ushistory.org/us/27f.asp


(7) Als Estats Units, la criminalització dels afrodescendents permet que l'esclavitud continuï fins avui, a través de la 13a esmena de la constitució del país.

https://www.cjpcenter.org/13th-a-lesson-on-race-justice-and-mass-incarceration/



(8) Katie Meyler parlava sovint obertament de com estava de poc qualificada quan va fundar el programa educatiu More Than Me. Algunes de les seves estudiants liberianes van ser violades pel personal.

https://features.propublica.org/liberia/unprotected-more-than-me-katie-meyler-liberia-sexual-exploitation/


(9) Als Països Baixos existeix un famós cor infantil nacional anomenat Kinderen voor Kinderen (Nens per als nens). El seu antic himne, que es va utilitzar durant 20 anys, aparentment tractava de com tancar la bretxa entre els nens d'Occident i els de l'Àfrica. Aquests dos versos eren l'obertura del cor.


(10) Segons Ia Nasah Crockett, que la va establir com a teoria, l'antinegritud és «la cola i el fil que travessa les nostres concepcions del que significa ser lliure, el que significa ser ciutadà, el que significa ser un membre legítim i productiu de la societat, allò que significa ser humà i allò que significa ser antihumà».

https://modelviewculture.com/pieces/raving-amazons-antiblackness-and-misogynoir-in-social-media


(11) En aquesta entrevista, Reni Eddo-Lodge descriu els seus sentiments trobats en saber que hi ha persones blanques que recorren als seus escrits antiracistes perquè persones negres estan sent assassinades.

https://www.theguardian.com/books/2020/jun/21/reni-eddo-lodge-uk-book-charts-debate-racism-game-some-dont-want-to-play?utm_source=dlvr. it&utm_medium=twitter


(12) Angela Davis, acadèmica abolicionista, escriu: «No hi ha capitalisme sense racisme».

https://www.wbur.org/hereandnow/2020/06/19/angela-davis-protests-anti-racism


(13) En aquest article descric la manca de seguretat que comporta viure sent negre.

https://thecorrespondent.com/511/these-fires-are-400-years-old


(14) Tenint en compte el que ara s’entén sobre racisme, detecteu els matisos racistes en aquest article sobre la importància de l'esclavitud per a l'economia mundial.

https://www.nationalgeographic.com/history/article/how-slavery-helped-build-a-world-economy


Qué es realmente el racismo (pista: no reside ni en lo que se piensa ni en lo que se hace)






OluTimehin Adegbeye*


Traducción: Àngels Oliveras


Ser amable con las personas negras no es suficiente para llamarse antirracista. Tampoco lo es ser una persona negra. Solo eres antirracista si luchas para que las personas negras puedan ser tan libres como las blancas.


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Hace cuatro años fui a Salvador de Bahía, la región más negra de Brasil (1), para asistir a un congreso. Llegué unos días antes y el hermoso resort con todo incluido bullía de actividad. Mientras paseaba por la playa, me bañaba en la piscina y pedía bebidas en el bar, me iba sintiendo cada vez más incómoda. Y es que los otros invitados no dejaban de mirarme fijamente, boquiabiertos. Crecí en Lagos, así que estaba acostumbrada a las miradas descaradas (2), pero esto, de alguna manera, lo vivía diferente.


A la mañana siguiente, mientras desayunaba y wasapeaba divertida con mis amigos de Nigeria contándoles lo de las miradas de extrañeza, de repente vi a alguien con la piel tan oscura como la mía. Era la mujer que estaba fregando el suelo.


El racismo es la razón de todas esas miradas. El racismo es también la razón por la que la mujer limpiaba el suelo. Pero muchas personas no entienden qué tiene que ver una cosa con la otra, incluso personas que son objetivo del racismo, personas como los amigos nigerianos con los que wasapeaba.


Mi país es uno de los estados negros más poblados del mundo. Está en una zona asolada por la malaria, lo que ha impedido que las potencias colonizadoras se establezcan aquí; como resultado, los nigerianos, al igual que los blancos, no sufrimos un racismo manifiesto en la vida cotidiana. Y esto significa que la mayoría de nosotros, como la mayoría de los blancos, solo tenemos una comprensión superficial de lo que es realmente el racismo. (3)


Mientras observaba a esa otra mujer de piel oscura fregar el suelo, me di cuenta de que nadie la miraba como me miraban a mí. Era como si ella fuera invisible.


Mucha gente piensa que el racismo reside en la actitud o en las creencias, o incluso en el comportamiento. Y no es así. El racismo es un sistema. De hecho, las actitudes, creencias o comportamientos pueden ser resultado del racismo. Pero el racismo es más que esto: es una jerarquía socioeconómica creada en su momento por la élite europea para justificar la explotación, la deshonra y el asesinato de africanos mediante la esclavitud. 


Así pues, el racismo surgió de la esclavitud, pero todavía existe. El racismo sistémico hace que algunas personas sientan un rechazo infundado hacia las personas negras, las vean como inferiores o las traten mal. Pero todo esto son solo actitudes racistas, no es el racismo en sí.



La raza se inventó para justificar la esclavitud 


Hace medio milenio, cuando surgió la esclavitud, la «raza» aún no existía. La forma en que la gente se veía a sí misma dependía de circunstancias sociales o políticas: eran súbditos de un rey, miembros de un grupo o de una nación, o se sentían conectados con la tierra en la que habían vivido sus antepasados.


El concepto de «raza» era irrelevante porque, tal como ha demostrado la ciencia, se trata de una invención socioeconómica bastante reciente, sin ningún fundamento biológico, fisiológico ni genético. (4)


Antes de que hubiera «personas negras» había africanos esclavizados. Y al ir tomando forma el racismo, derivado de la esclavitud, los «negros» quedaron relegados al puesto más bajo de la jerarquía. Esta es la esencia del racismo: que durante los quinientos últimos años, la riqueza de las personas blancas se ha producido mediante el sufrimiento y la muerte de personas negras. Los europeos convirtieron a los africanos en propiedad privada y buscaron una manera de justificarlo e institucionalizarlo. Por eso idearon una ficción sobre las personas a las que esclavizaban.


A pesar de todas pruebas en contra, los traficantes de esclavos insistían en que las personas africanas eran por naturaleza violentas, perezosas, estúpidas, sexualmente degeneradas, sucias, deshumanizadas e incluso animales. Esta animalidad era especialmente importante, ya que la esclavitud consistía, de hecho, en secuestrar a seres humanos para luego obligarlos a realizar trabajos agrícolas en las mismas condiciones que los animales.


Los traficantes de esclavos se apoyaron en la iglesia, el mundo académico y otras instituciones para propagar esas ideas. De repente, el tamaño del cráneo y el cerebro «africanos» adquirió interés, y se encontraron «pruebas» de la inferioridad de nuestro intelecto. Se proclamaba que la forma de nuestra nariz, el ancho de nuestra frente, la musculatura de nuestro cuerpo, la distribución de la grasa en nuestras caderas y nalgas (5), el tamaño de nuestro pene y la longitud de nuestros labios vaginales demostraban nuestra inferioridad.


Y todo esto para que los europeos pudieran ganar dinero con la mano de obra africana en América y el Caribe sin tener que enfrentarse a la violencia a la que exponían a otros seres humanos. Si no se sentían culpables por marcar a sus bueyes sin alma ni por cruzar a sus caballos premiados, tampoco iban a sentirse culpables por hacer lo mismo con los africanos.


En poco tiempo, los europeos se convencieron a sí mismos de que la esclavitud «elevaba» a los africanos de una pura animalidad a una especie de subhumanidad, (6) y al hacerlo, se presentaban como bondadosos salvadores de una «raza» primitiva que sería salvaje sin la supervisión de los blancos. Durante siglos, las personas africanas y afrodescendientes fueron esclavizadas, explotadas y criminalizadas. (7)


El racismo ha evolucionado, pero la esencia sigue siendo la misma: ser africano, ser racializado como persona negra, es vivir en un sistema donde prevalece el eurocentrismo.



No es necesario ser una persona racista para ser racista


Durante los pocos días que estuve en Bahía, entablé una relación amistosa con el barman que trabajaba por las noches. Era mestizo, y cuando me veía se le iluminaba el rostro por completo. Pero su actitud cambiaba cada vez que una persona blanca se acercaba a la barra del bar. Incluso cuando me estaba sirviendo a mí, lo dejaba todo para ocuparse de servir al cliente blanco. En especial tenían preferencia las mujeres blancas, y mi bebida debía esperar hasta que él comprobara una y otra vez que todo era del agrado de las señoras.


Al barman parecía gustarle verme hospedada en el resort (probablemente por el mismo motivo por el que con los blancos pasaba lo contrario). Pero esto no cambiaba el hecho de que, en la jerarquía racista, mi lugar «legítimo» no era estar en la barra del bar, sino fregando el suelo. 


No importaba que yo fuera una huésped de pago, exactamente igual que las personas quemadas por el sol que me hacían sentir tan incómoda con su hostilidad; ni que el gerente blanco tuviera la misma responsabilidad de asegurarse de que yo estuviera satisfecha como clienta; ni que los recepcionistas, camareros y personal del bar, todos blancos, me trataran de forma profesional y amable. Ni tampoco importaba si yo les «caía bien» a esas personas. El resort era racista porque se mantenía en plena vigencia la jerarquía antinegra del valor humano, que tan bien conocemos por la esclavitud.


Y atención: incluso en Nigeria –un país con casi 200 millones de personas negras– he experimentado ese mismo trato: de clienta de segunda clase, en restaurantes «orientados a una clientela específica». Durante una cena con un compañero de trabajo blanco, me confundieron con una prostituta. A mi mejor amiga le preguntaban constantemente «¿cuánto?» en Florencia, mientras iba andando hacia su casa. He asistido a jornadas de puertas abiertas en escuelas de Lagos cuyos folletos estaban repletos de fotografías de cuatro niños no negros, que solo representan el 1% del alumnado. Y las imágenes de los productos para bebés de mi hija eran siempre de bebés blancos.


Todas estas cosas son racistas, pero estoy segura de que son pocas las personas involucradas en esas situaciones que odian activamente a las personas negras o tienen una mala opinión de ellas. Simplemente forman parte de un sistema que promueve y protege el poder eurocéntrico al negar, o en el mejor de los casos cuestionar, la humanidad de los africanos y los afrodescendientes.


En este mundo no es necesario ser una persona racista para ser racista; lo racista es mantenerse pasivo y permitir así que el racismo continúe.



El racismo no es una actitud (y el antirracismo tampoco)


El racismo fue creado para aliviar el estrés que supone secuestrar y matar a seres humanos africanos. Por lo tanto, la culpa blanca –o cualquier otro sentimiento que las personas blancas puedan albergar– no sirve para combatir el racismo. Igual que el racismo no reside en lo que se hace o se piensa de los africanos o afrodescendientes, ni del comportamiento hacia ellos en una situación concreta, tampoco hay que confundir los sentimientos amistosos o benévolos hacia nosotros con el antirracismo. 


Peor aún, estos sentimientos representan a menudo todo lo contrario. Ya se trate del voluntario que está convencido de que puede «salvar África» con buenas intenciones (8), sin estar en absoluto cualificado; del soltero de Tinder para quien «el color no existe» y para demostrarlo publica una foto suya rodeado de niños negros, o del coro infantil neerlandés que intentó ayudar a la infancia africana cantando «Un niño de debajo del ecuador / es un simple mendigo». (9) La caridad blanca suele tener raíces racistas.


El racismo existe para mantener una relación de poder extremadamente desigual, en la que las personas blancas despojan a las personas afrodescendientes de su valor humano y las asesinan. No es suficiente –de hecho, es un error– pensar que el racismo trata solo del color de la piel, las ideas negativas y la discriminación.


La antinegritud (10) es el eje en torno al cual gira el racismo. Las únicas conductas, creencias o acciones que son significativas para luchar contra el racismo son las que muestran que las personas negras son «personas». Nosotros, como personas, deberíamos poder hacer lo que queramos y disfrutar de los mismos recursos y libertades que todas las demás personas. 


Para ser antirracista no basta con conocer a personas negras, tener amistad o relaciones amorosas con ellas o, simplemente, tratarlas con amabilidad. (11)


Ni siquiera basta con ser una persona negra. Ser antirracista es luchar activamente por la seguridad de las personas negras, la prosperidad de las personas negras, la salud de las personas negras, la inocencia de las personas negras, la libertad de las personas negras, el bienestar de las personas negras y la vida de las personas negras.


El racismo tiene poco que ver con los sentimientos o el color, y mucho con el poder, las ganancias y la libertad. (12)


El antirracismo se opone activamente a cualquier cosa que nos niegue a las personas negras el acceso a la dignidad y los recursos. El antirracismo consiste en  garantizar que tengamos la libertad de vivir de verdad y el espacio para vivir sin preguntarnos cómo seguimos vivos. (13) Y de asegurar la posibilidad de una vida que nos haga «querer» seguir viviendo.


Las personas blancas –como categoría social– ya tienen todo eso, vivan donde vivan: en Europa, en Bahía o en Lagos. Las personas negras también merecemos esa libertad, y no solo un poco, ya que este mundo se ha construido sobre nuestras espaldas. (14)


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* OluTimehin Adegbeye es una escritora y conferenciante nigeriana especializada en derechos y justicia en las áreas de género, sexualidad y desarrollo urbano. Su charla TED Who belongs in a city? (¿A quién pertenece la ciudad?) tiene más de dos millones y medio de visualizaciones y fue elegida por TED como una de las charlas más destacadas de 2017.






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Artículo original en inglés: «What racism really is (hint: it's not your attitude or belief)», publicado en The Correspondent el 20 de junio de 2020. 


https://thecorrespondent.com/547/what-racism-really-is-hint-its-not-your-attitude-or-belief/72360815054-05dfaa39

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(1) Brasil tiene la mayor población de origen africano fuera de África, principalmente en Salvador. Situada en la costa de Bahía, Salvador fue la primera capital del país y sirvió como centro para la trata de esclavos en Brasil.


https://cetacademicprograms.com/college-study-abroad/student-voices/brazil/


(2) En este artículo describo algunos de los aspectos distintivos de la vida en mi ciudad natal.

https://thecorrespondent.com/378/why-social-distancing-wont-work-for-us


(3) En este ensayo, Panashe Chigumadzi explora ampliamente la forma en que diferentes experiencias coloniales moldean la comprensión de la raza por parte de los africanos continentales.

https://africasacountry.com/2019/04/why-im-no-longer-talking-to-nigerians-about-race


(4) Este artículo describe el secuestro de africanos y su traslado a América del Norte en términos pasivos como «llegar» y «ser integrado», pero explica claramente el mito de la raza desde un punto de vista genético.

https://www.sapiens.org/biology/is-race-real/


(5) Sara Baartman fue exhibida, tanto en vida como tras su muerte, para satisfacer la curiosidad racista sobre su cuerpo.

https://www.blackpast.org/global-african-history/baartman-sara-saartjie-1789-1815/


(6) John C Calhoun escribió: «Nunca antes la raza negra de África Central, desde los albores de la historia hasta el día de hoy, ha alcanzado una condición tan civilizada y tan mejorada, no solo física, sino moral e intelectualmente».

https://www.ushistory.org/us/27f.asp


(7) En Estados Unidos, la criminalización de los afrodescendientes permite que la esclavitud continúe hasta el día de hoy, a través de la 13.ª Enmienda de la constitución del país.

https://www.cjpcenter.org/13th-a-lesson-on-race-justice-and-mass-incarceration/



(8) Katie Meyler hablaba a menudo abiertamente de lo poco cualificada que estaba cuando fundó el programa educativo More Than Me. Algunas de sus estudiantes liberianas fueron violadas por el personal.

https://features.propublica.org/liberia/unprotected-more-than-me-katie-meyler-liberia-sexual-exploitation/


(9) En los Países Bajos existe un famoso coro infantil nacional llamado Kinderen voor Kinderen (Niños para los niños). Su antiguo himno, que se utilizó durante 20 años, aparentemente trataba sobre cómo cerrar la brecha entre los niños de Occidente y los de África. Estos dos versos eran la apertura del coro.


(10) Según I'Nasah Crockett, quien la estableció como teoría, la antinegritud es «el pegamento y el hilo que atraviesa nuestras concepciones de lo que significa ser libre, lo que significa ser ciudadano, lo que significa ser un miembro legítimo y productivo de la sociedad, lo que significa ser humano y lo que significa ser antihumano».

https://modelviewculture.com/pieces/raving-amazons-antiblackness-and-misogynoir-in-social-media


(11) En esta entrevista, Reni Eddo-Lodge describe sus sentimientos encontrados al saber que hay personas blancas que recurren a sus escritos antirracistas porque personas negras están siendo asesinadas.

https://www.theguardian.com/books/2020/jun/21/reni-eddo-lodge-uk-book-charts-debate-racism-game-some-dont-want-to-play?utm_source=dlvr.it&utm_medium=twitter


(12) Angela Davis, académica abolicionista, escribe: «No hay capitalismo sin racismo».

https://www.wbur.org/hereandnow/2020/06/19/angela-davis-protests-anti-racism


(13) En este artículo describo la falta de seguridad que conlleva vivir siendo negro.

https://thecorrespondent.com/511/these-fires-are-400-years-old


(14) Teniendo en cuenta lo que ahora entiende sobre el racismo, detecte los matices racistas en este artículo sobre la importancia de la esclavitud para la economía mundial.

https://www.nationalgeographic.com/history/article/how-slavery-helped-build-a-world-economy